Terremoto en Colombia deja ciudades heridas y revela una deuda pendiente con la prevención

Imagen: clarin colombia
El sismo de magnitud 7.4 que golpeó a Colombia dejó daños severos en Cali, Pereira, Manizales y varias ciudades del eje cafetero. Durante cinco días, Clarín recorrió la zona y encontró ruinas, angustia y una respuesta marcada por la resiliencia.
Durante cinco días, según recorrió Clarín Colombia en las zonas más afectadas, el paisaje fue el mismo en distintos puntos: grietas abiertas en viviendas, fachadas colapsadas, techos vencidos, calles cubiertas de polvo y familias durmiendo a la intemperie por miedo a nuevas réplicas o por la imposibilidad de regresar a casas que ya no son seguras. En las ciudades golpeadas, la emergencia no se mide solo en número de edificios dañados, sino en la interrupción de la vida cotidiana: escuelas cerradas, pequeños negocios paralizados, redes de servicios presionadas y autoridades locales tratando de responder con recursos limitados frente a una magnitud que desbordó la capacidad de reacción inicial.



