Bucaramanga mantiene el pico y placa este viernes 14 de agosto
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Bucaramanga mantendrá este viernes 14 de agosto de 2026 la restricción de pico y placa para particulares y motos entre las 6:00 a. m. y las 8:00 p. m. La medida vuelve a golpear la movilidad urbana y obliga a miles de conductores a revisar antes de salir.
Bucaramanga tendrá este viernes 14 de agosto de 2026 una nueva jornada de pico y placa para vehículos particulares y motocicletas, una restricción que operará entre las 6:00 de la mañana y las 8:00 de la noche en toda la capital santandereana. En la práctica, eso significa que miles de conductores deberán verificar con antelación si su placa está habilitada para circular, porque cualquier descuido puede terminar en una sanción y en la inmovilización del vehículo.
La medida, que sigue siendo una de las herramientas más visibles para controlar el flujo vehicular en la ciudad, impacta de forma directa a quienes dependen del carro o la moto para ir al trabajo, llevar a los hijos al colegio o cumplir compromisos médicos y comerciales. Aunque el pico y placa se ha convertido en parte de la rutina urbana de Bucaramanga, su efecto real sobre la movilidad sigue siendo objeto de discusión: para algunos reduce la congestión en horas críticas; para otros, simplemente traslada el problema a calles alternas, horarios más tempranos o a un mayor uso de transporte informal.
Más allá de la restricción puntual de este viernes, el tema revela una tensión de fondo en la ciudad: el crecimiento del parque automotor avanza más rápido que la capacidad vial y que la oferta de transporte público. En ese contexto, el pico y placa funciona como una solución de alivio inmediato, pero no como una respuesta estructural. Bucaramanga, como otras capitales intermedias del país, enfrenta el desafío de ordenar su movilidad sin castigar de manera permanente a quienes no tienen alternativas reales para desplazarse. Por eso, antes de salir, revisar la placa no es solo un trámite: es una forma de evitar multas y de entender que la ciudad sigue dependiendo de medidas restrictivas para sostener su tránsito diario.




