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Torres defiende carpas temporales en Ceuta y urge acelerar la identificación de migrantes

Hace 42 minutos
Torres defiende carpas temporales en Ceuta y urge acelerar la identificación de migrantes

Imagen: infobae

El Gobierno español insiste en que las carpas instaladas en el puerto de Ceuta para atender a migrantes serán desmontadas en cuanto se complete su identificación y devolución. Ángel Víctor Torres pidió colaboración institucional para evitar que la crisis se “cronifique”.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, salió este domingo a defender la instalación de carpas en el puerto de Ceuta para la atención de migrantes llegados en los últimos días, y aseguró que se trata de una medida estrictamente temporal. Según explicó en TVE, el objetivo es filiar cuanto antes a estas personas para agilizar su devolución, en medio de una situación que el Gobierno intenta desactivar antes de que se convierta en un problema permanente en la ciudad autónoma.

Torres sostuvo que estas estructuras no han sido pensadas para quedarse, sino para facilitar un dispositivo de atención y trámite mientras avanza la identificación de quienes han entrado en la zona. De acuerdo con lo que declaró, la instalación responde a una decisión que se apoyó en un real decreto aprobado por unanimidad en el Consejo de Seguridad Nacional y el Comité de Situación, con participación de responsables de Ceuta. Sin embargo, el ministro criticó que, una vez iniciadas las obras, el Puerto elevó informes técnicos contrarios a la ubicación elegida. También reclamó alternativas viables si se descartan otros espacios por rechazo vecinal o por objeciones políticas.

El trasfondo de esta discusión va más allá de una disputa logística. Ceuta vuelve a aparecer como un punto de presión en la frontera sur de Europa, donde la falta de espacio, la saturación institucional y la tensión política suelen mezclar el debate humanitario con el de seguridad y control migratorio. Torres insistió en que este tipo de medidas han sido usadas por distintos gobiernos en crisis similares y advirtió que los migrantes no pueden ser devueltos de forma inmediata. En la práctica, eso revela una realidad conocida: sin instalaciones de tránsito, la respuesta del Estado se vuelve más lenta, más improvisada y más expuesta al conflicto entre administraciones.

El ministro también aseguró que mantiene contacto casi diario con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y que el Ejecutivo seguirá buscando el máximo consenso, aunque no descartó tomar decisiones amparadas en la ley si la situación lo exige. El Gobierno quiere evitar que el problema se enquiste y habla de una normalización en “muy pocas semanas”, aunque sin concretar plazos. En Ceuta, mientras tanto, el desafío no es solo contener la llegada de migrantes, sino decidir qué hacer con ellos sin trasladar la crisis a las calles, las playas o los centros urbanos. En medio de esa tensión, la falta de coordinación puede terminar siendo tan determinante como la propia presión migratoria.

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