IA y poder: el nuevo totalitarismo que alerta desde México

Imagen: BBC Mundo
La inteligencia artificial está dejando de ser solo una herramienta tecnológica para convertirse en un instrumento de concentración de poder, advierte el académico mexicano Pedro Salazar. En su nuevo libro, plantea que la IA puede empujar a las democracias hacia una forma de control inédita y más sofisticada.
La inteligencia artificial ya no solo está cambiando cómo trabajamos o consumimos información: también está reordenando el poder político y económico a una velocidad que inquieta a académicos y defensores de la democracia. Ese es el centro de la advertencia del mexicano Pedro Salazar, autor de Totalitarismo Total, un libro que según explicó a BBC Mundo examina cómo la IA puede acelerar la concentración de decisiones, datos y control en manos de muy pocos.
Salazar parte de una idea incómoda: la tecnología no es neutral cuando está en manos de gobiernos o corporaciones capaces de usarla para vigilar, predecir conductas y moldear el comportamiento social. En su lectura, la IA no solo automatiza procesos; también amplifica asimetrías que ya existían, porque quien controla los datos controla cada vez más la capacidad de influir en mercados, elecciones, seguridad pública y hasta en la vida cotidiana. Esa combinación, sostiene, puede llevar a una forma de poder más penetrante que los autoritarismos clásicos, menos visible pero más eficaz.
El debate no es abstracto. En Estados Unidos, la expansión de sistemas de IA en publicidad, seguridad, contratación y administración pública ya ha encendido alertas sobre sesgos, opacidad y vigilancia masiva. En Colombia y el resto de América Latina, el riesgo es distinto pero igual de serio: Estados con capacidades regulatorias limitadas y grandes brechas digitales pueden terminar dependiendo de herramientas diseñadas fuera de la región, sin suficiente control democrático ni transparencia. Por eso el libro de Salazar importa más allá del aula o del debate especializado: pone sobre la mesa quién gobierna realmente cuando los algoritmos empiezan a decidir qué vemos, qué compramos, a quién se le abre una puerta y a quién se le cierra.
BBC Mundo enmarca además el libro en una reflexión política de largo aliento: la vieja promesa de eficiencia tecnológica puede terminar alimentando un nuevo tipo de totalitarismo, uno que no necesariamente necesita censura abierta ni tanques en las calles, porque opera mediante datos, dependencia tecnológica y concentración de capacidades. La pregunta de fondo ya no es si la IA llegará a más sectores de la economía, sino bajo qué reglas, con qué controles y al servicio de quién. Y en esa respuesta se jugará buena parte del futuro democrático de las Américas.




