Trump celebra el avance de Flávio Bolsonaro y ve un balotaje muy cerrado en Brasil

Imagen: infobae estados unidos
Donald Trump celebró como una “gran victoria” el desempeño de Flávio Bolsonaro en las elecciones brasileñas y dejó abierta la lectura de una contienda aún más dura en la segunda vuelta. El comentario refuerza la cercanía política entre Washington y el bolsonarismo mientras Lula mantiene la pelea electoral abierta.
Donald Trump convirtió el resultado de Flávio Bolsonaro en Brasil en un mensaje político con eco internacional: lo describió como una “gran victoria” y anticipó que la segunda vuelta será “muy reñida”. El presidente estadounidense, que ya había señalado la relevancia de los comicios brasileños, volvió a situarlos en el centro de su narrativa sobre la región y dejó claro que sigue de cerca la disputa entre el bolsonarismo y el oficialismo de Luiz Inácio Lula da Silva.
Según informó infobae Estados Unidos, Trump destacó el desempeño del hijo de Jair Bolsonaro frente al mandatario brasileño en una señal de respaldo explícito al bloque de derecha que busca recuperar terreno en Brasil. En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio evitó alinearse de forma abierta con alguno de los candidatos y sostuvo que Washington esperará el desenlace del balotaje previsto para el 25 de octubre, una postura más prudente que la del expresidente y actual figura central del Partido Republicano.
La lectura política de este episodio va más allá de un comentario de campaña. Brasil sigue siendo el principal contrapeso regional de peso en Sudamérica y cualquier gesto de la Casa Blanca, o de quienes orbitan cerca del poder en Washington, tiene impacto en la relación bilateral, en los mercados y en la percepción de los votantes brasileños sobre el respaldo externo a uno u otro proyecto. Para Lula, la intervención discursiva de Trump puede servirle para reforzar su mensaje de soberanía frente a una derecha que busca capitalizar apoyos internacionales; para los Bolsonaro, en cambio, representa combustible político en una contienda que sigue abierta.
El escenario rumbo al 25 de octubre confirma que la elección brasileña no solo se juega en las urnas, sino también en el terreno simbólico de las alianzas internacionales. Que Trump haya elevado la victoria parcial de Flávio Bolsonaro a categoría de triunfo amplio dice menos del escrutinio en sí que de la intención de marcar territorio en una región donde Estados Unidos y sus aliados siguen disputando influencia.



