Ucrania libera a 270 prisioneros y reaparecen cinco dados por muertos
Imagen: infobae mundo
Ucrania recibió este sábado a 270 prisioneros de guerra liberados por Rusia en un canje que volvió a poner en primer plano el costo humano de la guerra. Entre ellos hay cinco personas que Kiev creía muertas desde el ataque al centro de detención de Olenivka en 2022.
Ucrania celebró este sábado la liberación de 270 prisioneros de guerra que permanecían en cautiverio ruso, en un intercambio que vuelve a mostrar que, incluso en una guerra estancada en el frente, la presión por rescatar a los capturados sigue siendo una de las pocas vías visibles de alivio humanitario. Volodimir Zelensky confirmó la operación y destacó que entre los liberados hay cinco personas que Kyiv había dado por muertas tras el ataque contra el centro de detención de Olenivka, ocurrido en julio de 2022.
El anuncio fue presentado por el presidente ucraniano como una noticia de enorme carga simbólica, no solo por el número de liberados sino por el caso de esos cinco prisioneros cuya suerte había quedado enterrada en la incertidumbre desde uno de los episodios más oscuros de la guerra. Según informó infobae mundo, la referencia a Olenivka revive un episodio que se convirtió en emblema de las acusaciones cruzadas entre Ucrania y Rusia sobre el trato a los detenidos y las condiciones en las que permanecen bajo custodia.
El canje, además, recuerda que la guerra no se libra únicamente en las trincheras o en los ataques con drones y artillería, sino también en una dimensión menos visible: la de los cautivos, desaparecidos y familias que esperan noticias. Para Kiev, cada intercambio sirve para reforzar la narrativa de resistencia y para sostener el vínculo político con una sociedad agotada por más de dos años de conflicto. Para Moscú, estos movimientos también tienen un valor propagandístico, porque le permiten exhibir capacidad de negociación en medio de un enfrentamiento que sigue sin salida diplomática clara.
Más allá de la cifra, el dato que deja esta liberación es otro: la guerra ha convertido la información sobre los prisioneros en una batalla paralela por la verdad. Que cinco hombres hayan reaparecido con vida después de haber sido considerados muertos expone la opacidad de la captura en tiempos de guerra y la fragilidad de cualquier balance oficial. En un conflicto donde la desinformación ha sido arma, el regreso de estos prisioneros también obliga a mirar de nuevo lo que pasa fuera del campo de batalla, donde la supervivencia, muchas veces, depende de intercambios que se negocian lejos de las cámaras.

