Ulibro 2026 convertirá a Bucaramanga en epicentro cultural con 461 actividades
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Ulibro 2026 tomará Bucaramanga del 28 de agosto al 6 de septiembre con una agenda masiva de cultura, arte, ciencia y música. El encuentro espera reunir a más de 80 mil asistentes y se perfila como uno de los eventos culturales más grandes de la ciudad.
Bucaramanga se prepara para recibir una de sus citas culturales más ambiciosas: Ulibro 2026 llegará al Neomundo Centro de Convenciones entre el 28 de agosto y el 6 de septiembre con 500 invitados y 461 actividades pensadas para atraer a más de 80 mil personas. Bajo el lema “Habitemos lo salvaje”, la feria convierte a la ciudad en un punto de encuentro para la literatura, el arte, la ciencia y la música, en una apuesta que va mucho más allá del libro como objeto y lo acerca a una experiencia cultural integral.
La dimensión de la programación habla por sí sola. Según la información divulgada por El Tiempo (Colombia), la agenda incluirá conversaciones con autores, presentaciones, encuentros académicos, muestras artísticas y espacios musicales que buscan ampliar el alcance del evento entre públicos diversos: estudiantes, familias, docentes, lectores habituales y personas que se acercan por primera vez a una feria de este tipo. En una ciudad que ha venido fortaleciendo su oferta cultural, la magnitud de Ulibro confirma que Bucaramanga ya no piensa estos encuentros como actividades marginales, sino como motores de asistencia masiva, circulación de ideas y dinamización del espacio público.
El lema elegido también dice bastante sobre la intención de esta edición. “Habitemos lo salvaje” sugiere una reflexión sobre lo no domesticado, lo creativo y lo que incomoda, un giro interesante en un contexto en el que las ferias del libro suelen debatirse entre el mercado editorial y la conversación pública. Aquí la apuesta parece ser otra: cruzar disciplinas, mezclar lenguajes y abrirle espacio a temas que conectan la cultura con debates contemporáneos sobre conocimiento, identidad, territorio y transformación social. Esa amplitud importa porque permite que una feria literaria deje de ser un evento para especialistas y se convierta en una plataforma de formación ciudadana.
Lo que está en juego para Bucaramanga no es menor. Una agenda de esta escala impacta hoteles, restaurantes, transporte, comercio y empleo temporal, pero también deja una huella menos visible y más duradera: la construcción de hábitos de lectura, el acceso a conversaciones de calidad y el fortalecimiento del tejido cultural de una región que busca seguir ganando peso en el mapa nacional. Si Ulibro logra sostener la asistencia y la diversidad de su programación, no solo consolidará su lugar entre los eventos culturales más importantes del país; también mostrará que las ciudades intermedias pueden liderar apuestas de alto nivel sin depender de las grandes capitales.




