Valmax profundiza su crisis con despidos y 196 cheques rechazados

Imagen: infobae
Valmax, laboratorio pionero en monodosis, atraviesa una crisis financiera severa: acumula 196 cheques rechazados, paga salarios en cuotas y despidió a la mitad de su personal. El lunes deberá enfrentar una audiencia clave en el Ministerio de Trabajo bonaerense.
El laboratorio Valmax, instalado en el partido bonaerense de Ituzaingó y reconocido como pionero en la producción de monodosis en la Argentina, atraviesa una de sus peores crisis. En medio de una caída operativa que ya golpea de lleno a sus trabajadores, la empresa desvinculó a la mitad de su planta, mientras acumula 196 cheques rechazados y sostiene el pago de salarios de manera fraccionada, una señal inequívoca de ahogo financiero.
Según informó Infobae, la compañía llega además a una audiencia clave este lunes en el Ministerio de Trabajo bonaerense, donde se espera que se discuta la continuidad de los puestos de empleo y la situación económica de la firma. El cuadro es delicado no solo por la magnitud de los incumplimientos financieros, sino también porque expone la fragilidad de una empresa que durante años fue presentada como referente del sector y que ahora enfrenta serias dificultades para sostener su actividad.
El caso de Valmax vuelve a poner en primer plano una postal cada vez más frecuente en la industria argentina: empresas con trayectoria, pero presionadas por el deterioro del consumo, la suba de costos y la falta de liquidez, terminan trasladando la crisis a sus empleados. Que una firma con este nivel de incumplimientos haya llegado a una instancia formal de negociación laboral muestra que el conflicto ya dejó de ser interno y pasó a ser un problema social y productivo. En Ituzaingó, lo que está en juego no es solo el futuro de una marca, sino el ingreso de decenas de familias y la estabilidad de una cadena de trabajo que se debilita cuando una empresa empieza a financiarse con cheques sin respaldo y sueldos pagados por partes.
La audiencia del lunes será determinante para saber si hay margen para una reestructuración, un plan de pagos o, en el peor de los casos, una profundización del ajuste sobre el personal. Para los trabajadores, la incertidumbre es doble: no solo enfrentan despidos, sino también el riesgo de que la crisis se arrastre y termine dejando una huella más amplia en el entramado productivo local.




