Polémica en Cúcuta por video con IA que salpica a posible aspirante a la Alcaldía
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Un video creado con inteligencia artificial encendió la polémica en Cúcuta al mostrar al concejal del Centro Democrático en una escena violenta contra habitantes de calle. El episodio llega mientras su nombre empieza a sonar como posible aspirante a la Alcaldía.
La aparición de un video generado con inteligencia artificial, en el que el concejal de Cúcuta, vinculado al Centro Democrático, se ve enfrentando con granadas a habitantes de calle, abrió un nuevo frente de controversia en la política local. El material circuló con fuerza en medio de las especulaciones sobre una eventual aspiración del cabildante a la Alcaldía de la ciudad, lo que convierte el episodio en algo más que una provocación digital: es un golpe directo a su imagen pública y a la conversación sobre el tono de la campaña que empieza a tomar forma en la capital nortesantandereana.
Según informó El Tiempo (Colombia), el video ha generado rechazo por el uso de una representación violenta y por la manera en que instrumentaliza a una población históricamente vulnerable como son los habitantes de calle. Más allá de la autoría o del origen exacto de la pieza, el efecto político ya está instalado: en una ciudad marcada por tensiones sociales, inseguridad y debate sobre el manejo de la marginalidad urbana, una pieza de este tipo alimenta la polarización y pone sobre la mesa el uso de herramientas de IA como arma de disputa electoral.
El caso importa porque Cúcuta no solo atraviesa una conversación sobre seguridad y orden público, sino también sobre quiénes tendrán capacidad de capitalizar ese malestar ciudadano en las urnas. Si el concejal efectivamente termina entre los nombres que aspiren a la Alcaldía, este episodio podría perseguirlo durante la precampaña, especialmente en un contexto donde la opinión pública castiga cada vez más los mensajes extremos y la estética de confrontación. En campañas locales, una imagen viral puede pesar tanto como una propuesta programática, y en este caso el contenido del video roza una línea peligrosa: normaliza la violencia simbólica contra una población expuesta y deja ver cómo la inteligencia artificial ya está siendo usada para intervenir en la contienda política.
Lo que está en juego no es solo el futuro de un posible candidato, sino la calidad del debate electoral en una ciudad que necesita respuestas concretas a problemas de fondo. La reacción que provoque este video puede marcar el tono de lo que viene: una campaña centrada en propuestas o una contienda atrapada por la provocación, la desinformación y el impacto de piezas diseñadas para incendiar las redes.




