Colombia

Acuña responde a De La Espriella y denuncia intimidación armada en Sincelejo

Hace 5 horas

La disputa entre el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, y el abogado Abelardo De La Espriella escaló tras la difusión de un video que, según el mandatario, no muestra el contexto completo de lo ocurrido. Acuña habló de intimidación armada y perfilamiento, en medio de un episodio que ya generó ruido político en Sucre.

La confrontación entre el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, y el abogado Abelardo De La Espriella subió de tono luego de la circulación de un video que reavivó dudas sobre lo ocurrido en un evento reciente. Acuña salió a responder y sostuvo que las imágenes divulgadas por De La Espriella no muestran la totalidad de la escena, una aclaración que busca bajar el impacto de una versión que empezó a correr con fuerza en redes y que rápidamente se metió en la discusión pública de la capital sucreña.

Según explicó el propio alcalde durante su intervención, el video difundido deja por fuera elementos clave del momento y, por tanto, no permite entender el contexto completo de la situación. En su relato, Acuña habló de intimidación armada y de un supuesto perfilamiento, dos señalamientos especialmente delicados en un país donde cualquier referencia a hombres armados, escoltas, persecuciones o señalamientos personales enciende alarmas de seguridad y polarización política. Aunque la pieza audiovisual se convirtió en el centro del debate, lo cierto es que la disputa ya trascendió el hecho puntual y pasó a ser una pelea por la interpretación de lo ocurrido.

El caso importa no solo por los protagonistas, sino por lo que revela del clima político en regiones como Sucre, donde las tensiones entre figuras públicas suelen amplificarse con facilidad y terminar convertidas en batallas de relato. En Colombia, las controversias que involucran a alcaldes, abogados con alta exposición mediática y acusaciones de intimidación pueden derivar en costos políticos inmediatos, pero también en riesgos más serios si no se aclaran rápido los hechos. Para los ciudadanos de Sincelejo, el fondo de la discusión no es menor: de un lado está la exigencia de transparencia sobre lo ocurrido; del otro, la necesidad de evitar que una disputa mediática termine alimentando más desconfianza, más ruido y más presión sobre la administración local.

Por ahora, la tensión parece lejos de cerrarse. La versión de Acuña intenta reencuadrar el episodio y quitarle fuerza a la lectura más grave del video, pero el daño reputacional ya está en marcha. En estos casos, el problema no es solo quién tuvo la razón en un instante específico, sino quién logra imponer su versión ante una opinión pública cada vez más guiada por fragmentos, clips y lecturas parciales de los hechos.

Noticias relacionadas