Millonarios acelera la búsqueda del reemplazo de Bustos: Gamero lidera, pero no está solo

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Millonarios movió el tablero tras apartar a Fabián Bustos y aceleró la búsqueda de su nuevo técnico. Alberto Gamero sigue como favorito, pero el club también mira otras dos opciones por si la negociación se complica.
Millonarios tomó una decisión que sacude su proyecto deportivo: apartó del cargo a Fabián Bustos y abrió de inmediato la carrera por su reemplazo. Aunque el nombre de Alberto Gamero aparece hoy como la opción más fuerte para volver al banquillo azul, en la carpeta del club también sobreviven otros dos candidatos, una señal clara de que la elección no está cerrada y de que el proceso puede moverse rápido o complicarse según las condiciones de la negociación.
De acuerdo con la información divulgada por www.colombia.com/deportes, la salida de Bustos no vino acompañada todavía por una confirmación oficial del nuevo entrenador, sino por una reorganización interna en la que Millonarios empezó a revisar alternativas. Gamero, por su conocimiento del equipo y por la huella que dejó en su etapa anterior, encabeza la lista, pero no es el único apellido que se estudia. La dirigencia no quiere quedar atrapada en una sola apuesta y por eso mantiene otras opciones sobre la mesa, una fórmula que en el fútbol suele leerse como prudencia, pero también como una manera de protegerse ante un posible “no” del favorito.
El movimiento tiene una lectura más profunda que el simple cambio de técnico. Millonarios no solo busca reemplazar a un entrenador: intenta ordenar una crisis de resultados o de rumbo, algo que en Bogotá siempre se mide con lupa por la exigencia histórica de la hinchada y por el peso económico que implica sostener un proyecto competitivo. En ese contexto, el nombre de Gamero no es casual. Su pasado reciente lo convirtió en una referencia para buena parte de la afición y en un técnico con crédito suficiente para reencauzar el vestuario, pero también en una figura que puede imponer condiciones. Si la respuesta no es la esperada, el club tendrá que activar rápidamente el plan B y el plan C para evitar que la incertidumbre se convierta en otra fuente de desgaste.
Lo que pase en las próximas horas o días será clave no solo para el ambiente interno del equipo, sino para el arranque del nuevo ciclo deportivo. En clubes como Millonarios, cada decisión en el banquillo impacta la confianza de la tribuna, la estabilidad del plantel y hasta la presión sobre la dirigencia. Por eso esta búsqueda no es un trámite administrativo: es una apuesta por recuperar control, credibilidad y resultados en una plaza donde el margen de error suele ser mínimo.


