Zapatero pide a la Audiencia limitar el ‘caso Plus Ultra’ y borrar sus negocios en Bolivia

Imagen: El País
José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido a la Audiencia Nacional que saque del ‘caso Plus Ultra’ cualquier referencia a sus negocios en Bolivia y al informe policial que los recoge. Su defensa sostiene que el juez habría ido más allá de lo permitido al rastrear gestiones ajenas al núcleo de la investigación.
José Luis Rodríguez Zapatero ha movido ficha para intentar acotar el alcance del ‘caso Plus Ultra’ y sacar de la investigación cualquier referencia a sus actividades en Bolivia. La defensa del expresidente socialista ha solicitado a la Audiencia Nacional que excluya un informe de la UDEF en el que se recogen sus gestiones para un grupo peruano ante el Ejecutivo boliviano, al entender que esas diligencias no guardan relación con el objeto principal de la causa y que el instructor habría actuado con un margen excesivo en sus pesquisas.
El escrito, según informó El País, pone el foco en la legalidad de la investigación policial incorporada al sumario y cuestiona que el juez haya extendido su mirada hacia negocios o contactos diplomáticos de Zapatero en América Latina. La estrategia procesal busca cerrar el paso a cualquier interpretación que vincule esas actuaciones con la presunta financiación irregular o las operaciones que rodean el rescate de la aerolínea Plus Ultra. En otras palabras, la defensa intenta separar con fuerza dos planos: el del expediente judicial sobre la compañía y el de la actividad internacional del exmandatario, que su equipo considera ajena a la causa.
El movimiento no es menor. En España, y especialmente cuando se trata de figuras con alta exposición pública, la frontera entre una pesquisa legítima y una exploración desbordada puede convertirse en el centro del pleito. Si la Audiencia admitiera la petición, el caso quedaría más ceñido al núcleo original de la investigación y se debilitaría el interés en la dimensión política y empresarial que han tratado de darle algunas partes. Si, por el contrario, respalda al juez, la instrucción podría seguir abriendo líneas sobre las relaciones de Zapatero en la región, con el consiguiente costo reputacional y el riesgo de que el proceso se convierta en un campo de batalla político además de judicial.
Para el entorno de Zapatero, la disputa tiene una lectura clara: blindar su nombre frente a una investigación que, a su juicio, se está ensanchando sin base suficiente. Para el tribunal, en cambio, la decisión será una prueba de hasta dónde puede llegar la instrucción para reconstruir el contexto completo de las operaciones bajo sospecha. Y para el debate público, el asunto vuelve a poner sobre la mesa un tema incómodo pero recurrente: cuando la justicia investiga a exdirigentes con conexiones internacionales, la diferencia entre esclarecer hechos y abrir una causa paralela puede resultar decisiva.



