Colombia

De La Espriella exige aclarar por completo el magnicidio de Miguel Uribe Turbay

Hace 4 horas

El presidente Abelardo De La Espriella pidió que se esclarezca por completo el magnicidio del exsenador Miguel Uribe Turbay durante un acto de homenaje político. El mandatario dijo que, si el exsenador llegara a recuperarse, suspendería su propia campaña para apoyarlo.

El presidente Abelardo De La Espriella elevó el tono político y emocional en un homenaje a Miguel Uribe Turbay al insistir en que el magnicidio del exsenador del Centro Democrático debe ser esclarecido hasta sus últimas consecuencias. En medio del acto, el mandatario fue más allá del gesto protocolario y convirtió su intervención en un mensaje de respaldo personal a la familia Uribe Turbay y en una exigencia pública de verdad sobre lo ocurrido.

Según informó El Tiempo - Política, De La Espriella afirmó además que, si Miguel Uribe llegara a levantarse de esa cama, él saldría a hacerle campaña y abandonaría la suya propia. La frase, cargada de dramatismo, dejó ver el peso simbólico que el caso tiene dentro del uribismo y el intento del Gobierno de mostrarse alineado con la demanda de justicia en un episodio que ha sacudido el tablero político nacional.

El contexto no es menor: cuando un magnicidio toca a una figura visible de la oposición, el debate deja de ser solo judicial y se convierte en una prueba de estabilidad institucional. Por eso la exigencia de esclarecer completamente el caso no solo apunta a identificar autores materiales e intelectuales, sino también a despejar sospechas sobre fallas en seguridad, omisiones estatales o eventuales intereses políticos detrás del ataque. En Colombia, cada crimen de alto perfil revive una vieja herida: la desconfianza en que la verdad llegue completa y sin atajos.

Más allá del gesto en el homenaje, lo que está en juego es la credibilidad del Estado para responder frente a la violencia política. Si el caso avanza con resultados contundentes, el Gobierno podría capitalizar la idea de que no hay intocables; si se estanca, crecerá la percepción de impunidad y de vulnerabilidad para quienes hacen oposición. Para la ciudadanía, especialmente en un país con memoria larga de asesinatos políticos, este no es solo un episodio del debate partidista: es una señal sobre qué tan lejos está Colombia de cerrar definitivamente el capítulo de la violencia contra sus líderes.

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