Colombia

Plan Tenderos: la apuesta de De la Espriella y Fenalco para modernizar las tiendas de barrio

Hace 2 horas

Abelardo de la Espriella y Fenalco presentaron el ‘Plan Tenderos’, una apuesta para modernizar más de 500.000 tiendas de barrio en Colombia. La iniciativa, que estará a cargo del ministro de Comercio designado Mauricio Gómez Amín, promete innovación, tecnología y más seguridad para los pequeños negocios.

La apuesta de Abelardo de la Espriella y Fenalco por el llamado ‘Plan Tenderos’ pone sobre la mesa un asunto de fondo: cómo sobrevivir y competir en un país donde la tienda de barrio sigue siendo el primer punto de compra para millones de familias, pero también uno de los negocios más golpeados por la informalidad, los costos y la inseguridad. La iniciativa busca intervenir más de 500.000 establecimientos con una hoja de ruta que, en teoría, combinará modernización tecnológica, productividad y mejores herramientas de protección para los pequeños comerciantes.

Según informó Infobae Colombia, el plan será liderado por Mauricio Gómez Amín, ministro de Comercio designado, y contará con el respaldo de Fenalco, el gremio que históricamente ha defendido a los tenderos como columna vertebral del comercio minorista. La propuesta no se limita a una declaración de intención: plantea incorporar innovación, tecnología, seguridad y mecanismos para hacer más eficientes estos negocios, que en muchas zonas urbanas y rurales cumplen un papel mucho más amplio que el de vender productos básicos. Son, además, redes de confianza, crédito informal y abastecimiento diario para hogares que no siempre pueden depender de grandes superficies.

El anuncio importa porque toca una realidad estructural que Colombia suele normalizar: miles de tiendas funcionan con márgenes mínimos, sin acceso suficiente a herramientas digitales, con poca capacidad de negociación frente a proveedores y bajo presión constante por robos, extorsiones y competencia desleal. Modernizar este sector no significa solo poner datáfonos o plataformas de pago; implica ayudar a que el tendero pueda llevar inventarios, reducir pérdidas, mejorar su relación con el cliente y resistir en un mercado cada vez más concentrado. Si el plan avanza con seriedad, podría tener impacto directo en empleo familiar, formalización y acceso al crédito en barrios donde la tienda es, muchas veces, el pequeño motor económico de la cuadra.

También hay una lectura política de fondo. El hecho de que la iniciativa sea impulsada por una figura como De la Espriella y canalizada a través de un ministro designado como Gómez Amín sugiere una intención de conectar el discurso empresarial con un sector de base popular que pesa más de lo que suele reconocerse en las cifras macroeconómicas. La pregunta ahora no es solo si el plan será anunciado con ruido, sino si tendrá capacidad real de ejecución, financiación y seguimiento. En Colombia abundan los programas que prometen modernizar el comercio pequeño; la diferencia entre una consigna y una política útil está en si el tendero termina con más ventas, menos riesgos y mejores condiciones para seguir abierto al día siguiente.

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