Política

El Gobierno aprieta a Junts para salvar sus decretos y esquivar una nueva derrota

Hace 1 hora
El Gobierno aprieta a Junts para salvar sus decretos y esquivar una nueva derrota

Imagen: El País

El Gobierno español busca salvar en el Congreso varios decretos clave mientras presiona a Junts para que no los tumbe. La ministra ha ofrecido tramitar esas normas como proyectos de ley, una maniobra para abrir la puerta a enmiendas y evitar una derrota parlamentaria.

El Gobierno español ha movido ficha para intentar evitar que Junts bloquee en el Congreso varios decretos considerados urgentes, en un pulso que vuelve a mostrar la fragilidad de la mayoría parlamentaria que sostiene a Pedro Sánchez. La ministra encargada de la negociación ha trasladado al partido de Carles Puigdemont que está dispuesto a tramitar esos decretos como proyectos de ley una vez aprobados, con el objetivo de introducir enmiendas y dar más margen a sus aliados para reclamar cambios de fondo.

El mensaje político es claro: el Ejecutivo asegura que ya ha incorporado cerca del 90% de las propuestas de Junts y pide al grupo independentista que vote a favor o, al menos, se abstenga para permitir que las normas salgan adelante. Según la información difundida por El País, la oferta de tramitar los decretos posteriormente como proyectos de ley funciona como una vía de escape legislativa para contentar a un socio incómodo, aunque no garantiza que Junts retire sus exigencias ni que se disipen las tensiones que arrastra la legislatura.

Este episodio importa porque pone de manifiesto la dependencia del Gobierno respecto a una aritmética parlamentaria muy ajustada, donde cada votación puede convertirse en una prueba de supervivencia. Junts ha demostrado en los últimos meses que no actúa como un aliado automático, sino como un actor que exprime cada negociación para arrancar compromisos concretos en materias sensibles. En un contexto de protestas por la vivienda y de creciente presión social sobre el coste de vida, cualquier bloqueo en Madrid tiene consecuencias directas sobre la capacidad del Ejecutivo para responder con rapidez a problemas que afectan a millones de personas.

La jugada del Gobierno, además, revela una estrategia recurrente en esta legislatura: aprobar primero para no perder el calendario político y abrir después la puerta a cambios mediante la tramitación ordinaria. Es una solución útil en el corto plazo, pero también una confesión de debilidad, porque traslada a otra fase el conflicto que no logra resolver en la primera. Si Junts decide mantener la presión, el Ejecutivo no solo tendrá que seguir negociando decreto a decreto, sino también defender ante la opinión pública que su agenda social y económica no depende ya de su mayoría de investidura, sino de acuerdos frágiles y negociados al límite.

Noticias relacionadas