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Podemos ve posible un adelanto electoral de Sánchez, pero exige respuestas en vivienda

Hace 1 hora
Podemos ve posible un adelanto electoral de Sánchez, pero exige respuestas en vivienda

Imagen: infobae

Ione Belarra no descarta que Pedro Sánchez adelante elecciones si calcula que le favorece, pero sostiene que la calle no pide urnas sino medidas urgentes sobre vivienda. Podemos teme una derrota parlamentaria del Gobierno y presiona para que se aprueben soluciones inmediatas.

Ione Belarra ha puesto sobre la mesa una hipótesis que en la política española siempre pesa más de lo que se admite en público: que Pedro Sánchez podría adelantar las elecciones si concluye que le conviene electoralmente. La secretaria general de Podemos sostuvo que no descarta en absoluto esa posibilidad, aunque dejó claro que el clima social, marcado por las protestas por la vivienda, no está para cálculos de calendario sino para medidas concretas. Su mensaje fue nítido: la ciudadanía, dijo, no está reclamando más citas con las urnas sino respuestas reales a una crisis que ya aprieta en los barrios, en los alquileres y en el acceso a un techo digno.

En declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, Belarra recordó que convocar elecciones es una prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno y sugirió que Sánchez tomará la decisión cuando crea que más le beneficia. La líder de Podemos insistió en que su formación está preparada para cualquier escenario, mientras desde su entorno admiten que una eventual derrota parlamentaria del Ejecutivo en la votación de los decretos de vivienda, sumada a la presión social, podría convertirse en la excusa política perfecta para un adelanto. Sin embargo, también reconocen que ese movimiento sería percibido por buena parte de la ciudadanía como una maniobra inoportuna, precisamente cuando el problema de la vivienda se ha convertido en una de las principales angustias sociales del país.

El fondo del conflicto es más profundo que una simple disputa táctica entre aliados incómodos. Podemos lleva tiempo empujando al Gobierno para que adopte medidas más duras y rápidas frente a la escalada de precios, especialmente en el alquiler, y ahora eleva el tono ante la posibilidad de que el Ejecutivo quede atrapado entre la falta de apoyos parlamentarios y el desgaste de no ofrecer resultados. Belarra remarcó que, tras las últimas movilizaciones masivas, “se acabaron las excusas” y que ya no hay margen para seguir aplazando decisiones. En la práctica, el debate sobre elecciones o continuidad del Gobierno es también una batalla por el relato: quién asume el costo político de una crisis habitacional que afecta a jóvenes, familias trabajadoras y sectores cada vez más amplios que sienten que vivir se ha vuelto un lujo.

La votación de este viernes será, por tanto, más que una prueba parlamentaria. Será una medición de fuerzas entre un Ejecutivo que necesita sostener su agenda y unos socios que ya no disimulan su desconfianza. Si los decretos vuelven a chocar con el rechazo de Junts y otros apoyos se resquebrajan, el Gobierno no solo enfrentará un revés legislativo: quedará expuesto a la sospecha de que la vivienda sigue siendo el gran asunto pendiente de la legislatura. Y en política, cuando un problema deja de ser técnico y pasa a ser socialmente insoportable, el margen para las excusas se encoge hasta casi desaparecer.

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