Ernesto Cortissoz acelera obras migratorias para la final de la Sudamericana
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El aeropuerto Ernesto Cortissoz acelera la adecuación de sus salas internacionales para recibir el pico de viajeros que llegará por la final de la Copa Sudamericana. La obra incluye 10 puestos migratorios, ocho módulos Biomig y una sala con capacidad para 680 personas.
Barranquilla ajusta a contrarreloj la operación de su principal terminal aérea para el 21 de noviembre, cuando la ciudad reciba el flujo de visitantes asociado a la final de la Copa Sudamericana. En el aeropuerto Ernesto Cortissoz avanzan las obras de intervención en las salas internacionales, una apuesta para evitar cuellos de botella en Migración y darle salida más rápida a los viajeros que aterricen en la capital del Atlántico.
Según informó El Tiempo (Colombia), la adecuación contempla 10 puestos migratorios, ocho módulos Biomig y una sala con capacidad para 680 viajeros. La intervención busca fortalecer la atención en los procesos de ingreso al país, justo en una fecha en la que Barranquilla proyecta un incremento importante de pasajeros por la llegada de hinchas, delegaciones y personal logístico vinculado al evento deportivo.
La importancia de esta obra va más allá de un partido de fútbol. En una ciudad que quiere consolidarse como nodo turístico y de eventos internacionales, la capacidad aeroportuaria termina siendo una prueba de fuego para su infraestructura pública. Si el sistema migratorio responde con agilidad, Barranquilla gana reputación y orden operativo; si falla, el problema se traduce en filas largas, retrasos y una mala primera impresión para miles de visitantes que llegarán con prisa y altas expectativas.
La final de la Sudamericana pone en evidencia algo que en Colombia se repite con frecuencia: los grandes eventos exigen que aeropuertos, transporte y servicios públicos funcionen como un solo engranaje. En ese escenario, el Ernesto Cortissoz no solo se prepara para un partido, sino para mostrar si puede estar a la altura de una ciudad que aspira a competir en el mapa regional del turismo deportivo y de negocios.




