Air-e pierde $520.000 millones al mes y pide $3,8 billones para redes
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Air-e atraviesa una crisis financiera y operativa que ya compromete la estabilidad del servicio en la Costa Caribe: pierde unos $520.000 millones al mes y necesita $3,8 billones para recuperar sus redes. El agente interventor advierte que la compañía solo logra recaudar $48 por cada $100 que paga por energía.
Air-e sigue hundida en una ecuación que, por ahora, no cierra por ningún lado: la empresa pierde cerca de $520.000 millones al mes y requiere $3,8 billones para poner al día la recuperación de sus redes eléctricas, en medio de un deterioro que ya se refleja en más apagones y fallas del servicio. La alerta no es menor, porque la crisis de la compañía impacta directamente a millones de usuarios en la Costa Caribe, una región donde la discusión sobre tarifas, calidad y continuidad del suministro lleva años sin resolverse.
Según informó El Tiempo (Colombia), la compañía apenas logra recaudar $48 por cada $100 que destina a la compra de energía, una señal clara de que el negocio está financieramente desajustado. A eso se suma el deterioro de la infraestructura, que según el agente interventor se ha convertido en uno de los principales obstáculos para estabilizar la operación. El problema no es solo de caja: cada peso que no entra limita mantenimiento, inversión y capacidad de respuesta frente a la demanda, mientras la red envejece y las fallas se vuelven más frecuentes.
Este caso importa porque expone, con cifras concretas, el círculo vicioso que ha golpeado al servicio de energía en la Costa: baja recuperación de cartera, altos costos de operación, inversión insuficiente y deterioro técnico. Cuando una empresa recauda menos de lo que necesita para cubrir su suministro básico, el margen para modernizar redes desaparece y el usuario termina pagando el costo en interrupciones, daños y desconfianza. En términos prácticos, eso significa hogares, comercios e industrias expuestos a un servicio inestable en una zona donde la electricidad es condición mínima para producir y vivir con normalidad.
La advertencia del interventor también deja una pregunta de fondo sobre la sostenibilidad del modelo actual. Si Air-e no consigue recursos frescos, mejorar su recaudo y ejecutar un plan serio de recuperación de infraestructura, la situación puede seguir deteriorándose y trasladarse a una crisis todavía más costosa para el Estado y para los usuarios. En la Costa Caribe, donde el problema eléctrico ha sido histórico, el tiempo para las soluciones cosméticas parece haberse agotado.




