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Ataques de colonos en Cisjordania dejan 11 heridos en plena cosecha de aceituna

Hace 1 hora

La violencia de colonos israelíes dejó al menos 11 palestinos heridos este sábado en Cisjordania, en plena cosecha de aceituna. El episodio se suma a una escalada que ya causó la muerte de un joven de 19 años el viernes, según fuentes palestinas.

Al menos 11 palestinos resultaron heridos este sábado en una serie de ataques atribuidos a colonos israelíes en distintas localidades del norte de Cisjordania, en un momento especialmente sensible para las comunidades agrícolas: el inicio de la cosecha de la aceituna. La Media Luna Roja informó que uno de los lesionados fue golpeado en Osarin y trasladado al hospital, mientras que durante la jornada también se reportaron agresiones en Sebastia, Arabuna y Beit Amarin, entre palizas y el uso de gas pimienta contra civiles palestinos.

Según los reportes recogidos por la prensa internacional y organismos de emergencia, cinco personas fueron atacadas en Sebastia, otra fue apaleada en Arabuna y dos más sufrieron afectaciones por gas pimienta en Beit Amarin. A eso se suma un nuevo episodio de violencia en Abu Dis, al sureste de Cisjordania, donde colonos prendieron fuego a olivos y destruyeron al menos 55 árboles, de acuerdo con la agencia oficial palestina Wafa. El impacto no es menor: en una economía rural ya frágil, cada árbol quemado representa pérdida de ingresos, alimento y estabilidad para familias que dependen casi por completo de la tierra.

La cosecha de la aceituna suele convertirse en uno de los periodos más tensos del año en Cisjordania. La razón es simple: la disputa territorial no solo se juega en el plano político y militar, sino también en el campo, donde los agricultores palestinos enfrentan restricciones de acceso, amenazas y ataques recurrentes. Este año la temporada comenzó con un hecho todavía más grave: el viernes murió un palestino de 19 años en Kobar, en medio de otra agresión. La Sanidad palestina sostuvo que fue abatido por disparos de colonos, mientras que el Ejército de Israel admitió que los principales sospechosos son colonos bajo investigación, aunque no aclaró si hubo detenidos. Esa ambigüedad alimenta una sensación persistente de impunidad que, en la práctica, deja a las comunidades palestinas expuestas y sin garantías efectivas de protección.

Lo ocurrido este sábado vuelve a poner sobre la mesa una realidad conocida pero no resuelta: la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania sigue siendo considerada ilegal por el derecho internacional y, aun así, continúa marcando el terreno físico y político del conflicto. Para los palestinos, la violencia de colonos no es un incidente aislado sino parte de una presión sostenida sobre su vida diaria, su movilidad y su capacidad de producir. Para la región, cada ataque agrava un escenario ya inflamable; para la población civil, significa vivir una cosecha más bajo amenaza, con el miedo a que un día de trabajo termine en hospital, incendio o muerte.

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