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Vucic deja la presidencia de Serbia y busca regresar como primer ministro

Hace 3 horas

Aleksandar Vucic dejó la presidencia de Serbia para competir por la jefatura de gobierno en unas elecciones legislativas anticipadas. Su salida abre una transición clave en Belgrado y puede redefinir el equilibrio político del país.

Aleksandar Vucic decidió dar un giro calculado a la política serbia: presentó su renuncia a la presidencia para lanzarse como candidato a primer ministro, en una movida que reordena por completo el tablero de poder en Belgrado. La dimisión entrará en vigor este lunes y, mientras tanto, la titular del Parlamento, Ana Brnabić, quedará al frente del país de manera interina, según informó Infobae Mundo.

El cambio no es menor. Serbia irá a elecciones legislativas anticipadas el 25 de octubre, una cita que puede servirle a Vucic para intentar trasladar su peso político desde la jefatura del Estado hacia la conducción directa del gobierno. Además, el país deberá convocar comicios presidenciales antes de que termine diciembre, lo que significa que en cuestión de semanas se abrirán dos disputas decisivas para el rumbo institucional serbio. En otras palabras: no se trata solo de una renuncia, sino de una reconfiguración acelerada del poder.

La jugada de Vucic refleja una constante en la política de los Balcanes: el liderazgo personalista sigue pesando más que las instituciones. Aunque la presidencia en Serbia tiene un rol importante en la vida pública, el verdadero poder de gestión cotidiana pasa por el Ejecutivo y el Parlamento. Por eso, competir por el cargo de primer ministro puede ser más útil para quien busca controlar la agenda doméstica, especialmente en un contexto de incertidumbre regional, tensiones con Kosovo y una relación ambigua con Occidente y Rusia. Para la ciudadanía serbia, la consecuencia inmediata será un calendario electoral comprimido que puede profundizar la polarización o, por el contrario, redefinir alianzas y prioridades económicas en medio de una presión social que no da tregua.

Lo que ocurra en las próximas semanas también tendrá lectura internacional. Serbia sigue siendo un actor clave en los Balcanes y cualquier ajuste en su liderazgo repercute en la estabilidad regional, en las negociaciones con Bruselas y en la estrategia europea de una zona donde aún pesan viejas fracturas. Si Vucic logra convertir esta salida de la presidencia en una plataforma de retorno reforzado al poder, el mensaje será claro: en Serbia, los cargos cambian, pero la centralidad de su figura sigue intacta.

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