Uribismo presentará en Barranquilla su alternativa de reforma tributaria
Imagen: El Tiempo - Política
El uribismo confirmó que este sábado se reunirá en Barranquilla con el gobierno de De La Espriella para presentar una propuesta alternativa de reforma tributaria y ajuste fiscal. La cita será liderada por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, como vocero del partido.
El uribismo se alista para llevarle al gobierno de De La Espriella una propuesta propia sobre dos de los debates más sensibles del momento: la reforma tributaria y el ajuste fiscal. La reunión quedó fijada para este sábado en Barranquilla y tendrá como vocero del partido al presidente del Senado, Honorio Henríquez, según informó El Tiempo - Política.
La cita no es menor. En un país donde cada discusión fiscal termina tocando el bolsillo de hogares, empresas y gobiernos locales, que el uribismo llegue con una alternativa formal implica que la negociación apenas empieza a tomar forma. De acuerdo con lo divulgado por el medio, el partido de Álvaro Uribe busca plantear una ruta distinta a la que empuja el Ejecutivo, en una coyuntura marcada por la presión sobre las finanzas públicas y el debate sobre hasta dónde debe llegar el Estado para tapar el hueco fiscal.
Barranquilla fue elegida como escenario, un detalle que también tiene lectura política. No se trata solo de una conversación técnica entre dirigentes, sino de una señal de apertura hacia regiones donde las decisiones tributarias suelen sentirse con mayor fuerza en la actividad económica, el empleo y el consumo. Si el gobierno de De La Espriella decide incorporar o confrontar esa propuesta, el pulso marcará el tono de la relación entre el Ejecutivo y uno de sus principales bloques de oposición.
Lo que está en juego va más allá de un intercambio de documentos. Una reforma tributaria define quién paga más, quién recibe alivios y qué sectores cargan con el costo del ajuste; por eso, cualquier alternativa que presente el uribismo tendrá lectura inmediata en empresarios, congresistas y ciudadanos. En los próximos días se sabrá si la reunión termina siendo un gesto político o el punto de partida de un acuerdo más amplio para evitar que la discusión fiscal se convierta en otro frente de choque institucional.




