Asesinan en Girón a dragoneante del Inpec y activan consejo de seguridad
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El asesinato de Diego Acevedo Garzón, dragoneante del Inpec y comerciante, sacudió a Girón y activó una respuesta urgente de las autoridades en Santander. El gobernador Juvenal Díaz convocó un consejo de seguridad metropolitano mientras avanza la hipótesis de posibles amenazas previas.
El homicidio de Diego Acevedo Garzón, dragoneante del Inpec y también comerciante, elevó la alarma en Girón, Santander, donde las autoridades ya revisan si el ataque estuvo precedido por amenazas. El caso no solo golpea a una familia y a una institución que vive bajo presión permanente, sino que vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de quienes trabajan en entornos de riesgo en el área metropolitana de Bucaramanga.
De acuerdo con lo informado por El Tiempo (Colombia), el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, convocó un consejo de seguridad metropolitano tras conocerse el crimen. La reacción oficial busca coordinar a la Policía, la Fiscalía y demás organismos de seguridad para establecer quiénes dispararon contra Acevedo Garzón, cuál fue el móvil y si existían advertencias previas que anticiparan el ataque. Por ahora, las autoridades no han detallado públicamente esos posibles mensajes o intimidaciones, pero esa línea ya está dentro de la investigación.
Lo ocurrido en Girón tiene una lectura más amplia que el hecho criminal en sí. Cuando un funcionario del Inpec es asesinado, el impacto trasciende el caso individual porque toca de frente la seguridad de servidores públicos que, por su labor, suelen quedar expuestos a retaliaciones, presiones o seguimientos. Santander, además, enfrenta el desafío de contener delitos violentos en municipios del área metropolitana, donde el control territorial de estructuras criminales y las amenazas selectivas suelen convertirse en una señal de deterioro de la seguridad ciudadana.
El consejo de seguridad convocado por Díaz será clave para medir la capacidad de respuesta institucional y para enviar un mensaje de contención en un momento de alta sensibilidad. Pero la verdadera prueba vendrá con los resultados judiciales: identificar responsables, esclarecer si hubo una persecución previa y determinar si este asesinato responde a un patrón más amplio de violencia contra funcionarios o comerciantes en la región. En una zona donde la gente vive entre la rutina y el miedo, cada crimen de este tipo termina siendo una advertencia sobre lo que todavía no logra controlar el Estado.




