Presupuesto 2027 avanza con recortes a la JEP y más recursos para salud
Imagen: El Tiempo - Política
El primer debate del Presupuesto 2027 dejó una señal política clara: el Congreso abrió la puerta al proyecto con cambios sensibles, incluida una reducción a los recursos de la JEP. La discusión ahora pasa al siguiente tramo legislativo, con la fecha límite del 20 de octubre encima.
El primer debate del Presupuesto 2027 terminó con un mensaje doble: el Gobierno logró destrabar una votación que venía cargada de tensión, pero el texto salió con ajustes que revelan la pelea de fondo por el reparto de recursos públicos. Entre los cambios más sensibles estuvo el recorte a la Jurisdicción Especial para la Paz, mientras que sectores como salud recibieron incrementos en medio de una discusión marcada por 521 proposiciones presentadas por los congresistas, según informó El Tiempo - Política.
La votación no fue solo un trámite técnico. En realidad, se convirtió en una radiografía del pulso político dentro del Congreso, donde cada bloque intentó mover la balanza hacia sus prioridades. Las proposiciones acumuladas dieron cuenta de un debate amplio y fragmentado: hubo reclamos por más recursos para áreas sociales, presión para reajustar partidas y resistencia frente a algunas asignaciones del Gobierno. En ese forcejeo, la JEP quedó entre los rubros que perdieron terreno, una señal que no es menor si se tiene en cuenta el papel que cumple en la implementación del Acuerdo de Paz y en la estructura institucional creada para atender los crímenes del conflicto armado.
Que el proyecto haya avanzado no significa que el camino esté despejado. La ley fija el 20 de octubre como fecha límite para que el Presupuesto quede avalado, y ese reloj sigue corriendo sobre un escenario político en el que cada modificación puede reabrir disputas. El aumento para salud, por su parte, confirma que ese sector sigue siendo una de las prioridades más difíciles de ignorar para cualquier bancada, sobre todo por la presión social acumulada en medio de las demoras en atención, la crisis de las EPS y la demanda creciente de servicios públicos. Lo que está en juego, en el fondo, no es solo una cifra global: es la forma como el Estado decide repartir sus capacidades en un año de tensiones fiscales y de necesidades crecientes.
La pregunta de fondo es si el Congreso terminará aprobando un presupuesto que refleje un equilibrio real entre la disciplina fiscal y las urgencias sociales, o si el proyecto seguirá siendo campo de batalla para medir fuerzas entre el Gobierno, la oposición y los sectores que quieren blindar sus recursos. Lo aprobado en primer debate deja ver que el Presupuesto 2027 no será solo una ley de números, sino una pieza política decisiva para medir quién gana influencia en la recta final del trámite legislativo.




