Un padre pierde la custodia compartida en España y deberá seguir pagando 1.100 euros al mes

Imagen: infobae
Un padre pidió la custodia compartida de sus dos hijos en España alegando que tienen una buena relación, pero la Audiencia Provincial se la negó. El tribunal mantuvo además una pensión de alimentos de 1.100 euros mensuales para la manutención de los menores.
La Audiencia Provincial ha cerrado la puerta a la custodia compartida para un padre que reclamaba un reparto igualitario del cuidado de sus dos hijos, pero que pasó años fuera del país por motivos laborales. El tribunal concluyó que, aunque existe vínculo entre ellos, la convivencia y la rutina cotidiana han estado marcadas por la madre, a quien los menores expresaron su preferencia, un detalle que pesó de forma decisiva en la resolución. Además, la Sala confirmó que deberá seguir pagando 1.100 euros al mes en concepto de pensión de alimentos.
Según informó infobae, el hombre defendía que la relación con sus hijos era buena y que eso bastaba para establecer una custodia compartida, una figura que en España ya no se analiza solo desde la voluntad de los progenitores, sino desde el interés superior del menor y la viabilidad real del acuerdo. En este caso, los magistrados dieron más valor a la trayectoria familiar que a la petición del padre: su estancia prolongada en el extranjero por trabajo limitó su presencia en la crianza diaria, mientras que la madre asumió la mayor parte de las responsabilidades cotidianas. Esa realidad, sumada a la preferencia manifestada por los niños, inclinó la balanza en su contra.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un debate que se repite en los juzgados de familia: no basta con querer compartir la custodia, hay que demostrar que el modelo funciona para los hijos y no para compensar una ausencia previa. En España, las decisiones de este tipo suelen girar en torno a la estabilidad emocional de los menores, su rutina escolar, el nivel de implicación previo de cada progenitor y, cada vez con más peso, la voz de los propios niños cuando tienen edad y madurez suficiente para expresarse. Aquí la justicia no solo dijo que la relación era buena, sino que no era suficiente para alterar un esquema de cuidados consolidado durante años.
La confirmación de la pensión de 1.100 euros también tiene lectura económica: la custodia no es solo una cuestión de tiempo, sino de sostenimiento material. En términos prácticos, la resolución consolida una idea que los tribunales españoles vienen reforzando: quien ha tenido menos presencia efectiva en la crianza no puede pretender de golpe un reparto simétrico sin demostrar que ese cambio protege mejor a los menores. Para muchas familias, este tipo de fallos marcan una frontera clara entre el deseo de igualdad entre adultos y la prioridad legal que sigue siendo, ante todo, la vida cotidiana de los hijos.




