Aston Martin se hunde en Zandvoort y Alonso saldrá 18º en el sprint

Imagen: El País
Lando Norris se quedó con la pole en Zandvoort mientras Aston Martin volvió a exhibir sus carencias en la clasificación al sprint. Fernando Alonso saldrá 18º y Lance Stroll 19º tras una tanda que confirmó lo lejos que está el equipo de pelear arriba.
Aston Martin volvió a tropezar en Zandvoort y Fernando Alonso arrancará 18º en la carrera al sprint, justo por delante de Lance Stroll, 19º, en una cronometrada que dejó al descubierto la fragilidad del nuevo paquete impulsado por Honda. En la otra punta de la parrilla, Lando Norris se quedó con la pole y George Russell ganó la prueba corta, un contraste que retrata con crudeza la distancia que hoy separa a McLaren y Mercedes del proyecto verde de Silverstone.
La jornada volvió a ser un espejo incómodo para Aston Martin. Alonso quedó último en la sesión clasificatoria del sprint, una posición especialmente dura para un piloto acostumbrado a exprimir cada décima incluso cuando el monoplaza no acompaña. Stroll tampoco logró escapar del naufragio y terminó 19º, lo que refuerza la sensación de que el equipo no solo tiene problemas de ritmo, sino también de consistencia en un fin de semana en el que cualquier error se paga caro. La apuesta técnica vinculada al nuevo motor Honda, llamada a dar un salto competitivo, por ahora no ha mostrado el efecto esperado.
El caso importa más allá de un mal resultado puntual. Aston Martin había alimentado expectativas altas desde su alianza con Honda y con el propio Alonso como bandera competitiva, pero la realidad de esta temporada sigue siendo la de un equipo atrapado en la zona media-baja, lejos de la lucha por podios y todavía más lejos de la pelea por victorias. En un campeonato donde la clasificación define casi todo, salir tan atrás condiciona de entrada la estrategia, desgasta neumáticos en tráfico y reduce al mínimo cualquier posibilidad de remontada. Para Alonso, que aún compite con la urgencia de quien no quiere resignarse, cada sábado como este es un recordatorio de que el talento no siempre compensa las limitaciones del coche.
Zandvoort, además, vuelve a poner bajo presión a una escudería que necesita respuestas rápidas. Si el nuevo motor Honda debía ser el inicio de una recuperación, el debut competitivo está dejando más dudas que certezas. Y en la Fórmula 1 actual, donde los equipos punteros convierten pequeñas mejoras en diferencias enormes, quedarse rezagado en la parrilla no es solo un mal día: es la señal de que el proyecto aún no encuentra el rumbo que prometió.




