Australiano sobrevive a 25 puñaladas en Medellín tras salir de EDC
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Un ciudadano australiano de 46 años permanece en una clínica de Medellín con pronóstico reservado tras recibir 25 puñaladas, en un caso que las autoridades investigan como posible hurto. Un testigo dijo que el hombre habría sido arrojado desde un vehículo después de salir del festival EDC.
Un ciudadano australiano de 46 años lucha por su vida en Medellín después de haber sido atacado con 25 puñaladas en hechos que hoy son materia de investigación y que, por ahora, apuntan a un posible hurto. El caso ocurrió tras su salida del festival EDC y dejó al extranjero en una clínica con pronóstico reservado, según informó El Tiempo (Colombia).
De acuerdo con la información conocida, la víctima fue auxiliada tras resultar gravemente herida y permanece bajo atención médica mientras las autoridades intentan reconstruir lo ocurrido. Un testigo citado en la versión preliminar del caso aseguró que el hombre habría sido arrojado desde un vehículo, una versión que, de confirmarse, abriría varias líneas de investigación sobre el recorrido de los agresores y las circunstancias en las que se produjo el ataque.
Lo más delicado del episodio no es solo la brutalidad de las heridas, sino el patrón que sugiere: una posible agresión cometida en medio de un intento de robo, en una ciudad que en los últimos años ha tratado de consolidar su imagen como destino turístico y cultural, pero que sigue cargando con alertas por hechos violentos contra visitantes y residentes. Para Medellín, este caso golpea donde más le duele: la sensación de seguridad alrededor de eventos masivos y la movilidad nocturna después de conciertos y festivales, cuando miles de personas salen al tiempo y quedan más expuestas a redes criminales o a asaltos oportunistas.
La investigación deberá establecer si el australiano fue víctima de un plan de robo, si existió retención previa o si hubo otras personas involucradas en el ataque. Mientras tanto, el hecho vuelve a poner sobre la mesa una discusión incómoda para la ciudad: la distancia entre la Medellín promocionada al mundo y la Medellín que todavía enfrenta agresiones graves, incluso contra quienes llegan buscando música, turismo y una experiencia de ocio sin sobresaltos.



