Metropolitano de Barranquilla arranca montaje de pantalla 360° y otra gigante en Murillo
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El Metropolitano de Barranquilla empezó a transformarse con la llegada de las primeras estructuras de la pantalla 360° que promete rodear la experiencia del estadio. El montaje incluirá otra pantalla gigante de 36 metros sobre la calle Murillo, según informó El Tiempo (Colombia).
Barranquilla ya empezó a ver el cambio en el Metropolitano: las primeras estructuras para la pantalla 360° llegaron al estadio y serán instaladas en las tribunas norte y sur, además del perímetro interno. Con esto, el escenario deportivo entra en una fase de montaje que apunta a convertirlo en una experiencia visual mucho más envolvente, justo en un momento en que los estadios de la región compiten no solo por fútbol, sino por espectáculo, tecnología e ingreso de público.
De acuerdo con El Tiempo (Colombia), el proyecto no se limita a la pantalla principal. También contempla otra estructura gigante de 36 metros sobre la calle Murillo, una de las zonas más visibles y transitadas de la ciudad. La apuesta es clara: ampliar el impacto del estadio más allá de las graderías y usar el entorno urbano como parte del relato visual del escenario. Las primeras piezas ya están en sitio, lo que confirma que el montaje pasó del anuncio a la ejecución concreta.
Este tipo de inversiones dice mucho sobre hacia dónde se mueve el fútbol profesional en Colombia y en América Latina. Hoy ya no basta con una buena cancha o una tribuna llena; los clubes y administradores buscan infraestructura que mejore la transmisión, eleve la experiencia del hincha y genere nuevas oportunidades comerciales. En ciudades como Barranquilla, donde el estadio Metropolitano es también un símbolo cívico y deportivo, la modernización tiene un efecto doble: fortalece la marca de la ciudad y refuerza su papel como sede de grandes eventos. Para el aficionado común, esto puede significar partidos más inmersivos, mejor visibilidad de repeticiones y un espectáculo más cercano a los estándares internacionales.
Pero detrás del brillo tecnológico también hay una lectura de fondo: estas obras ponen presión sobre la logística, los tiempos de instalación y la operación del estadio sin afectar su uso cotidiano. Si el proyecto se cumple como está previsto, Barranquilla no solo sumará una pantalla 360°, sino una nueva manera de entender el espectáculo deportivo en Colombia. La pregunta ahora es si esta transformación se traducirá en una experiencia realmente superior para los hinchas o si quedará, como tantas obras, en una promesa llamativa pero parcial.




