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BCP sube costos de sus tarjetas y endurece el crédito al consumo desde septiembre

Hace 1 hora
BCP sube costos de sus tarjetas y endurece el crédito al consumo desde septiembre

Imagen: infobae

El BCP elevará desde septiembre la tasa de interés para disposiciones de efectivo y el cobro del seguro de desgravamen en sus tarjetas de crédito. La decisión golpea de frente el costo de financiarse con plástico en un momento en que el bolsillo de los usuarios ya viene presionado.

El Banco de Crédito del Perú (BCP) aplicará desde septiembre un aumento en dos costos asociados al uso de sus tarjetas de crédito: la tasa de interés para disposición de efectivo y el cobro del seguro de desgravamen. La medida, según informó infobae, replica un movimiento que ya había hecho el BBVA y confirma una tendencia incómoda para los usuarios: el crédito al consumo se está encareciendo por varias vías al mismo tiempo.

En términos prácticos, el golpe no recae sobre todas las compras con tarjeta, sino sobre dos rubros especialmente sensibles para quienes dependen del plástico para cubrir gastos urgentes. La disposición de efectivo suele ser una de las operaciones más costosas del sistema financiero, porque equivale a retirar dinero prestado de forma inmediata; al subir su tasa, el banco encarece todavía más ese alivio rápido que muchas familias usan cuando el salario no alcanza. A eso se suma el seguro de desgravamen, un cargo que se cobra para cubrir la deuda en caso de fallecimiento del titular y que, aunque suele pasar desapercibido frente a la tasa de interés, termina inflando el valor real de la tarjeta mes a mes.

La decisión del BCP no puede leerse aislada. En el mercado bancario, cuando una entidad grande ajusta al alza sus cobros, las demás suelen moverse en la misma dirección o, al menos, revisar sus tarifas para no quedarse rezagadas frente a su competencia. El resultado es claro: para el consumidor promedio, usar la tarjeta deja de ser solo una herramienta de pago y se convierte en una fuente de endeudamiento más cara y más difícil de administrar. En economías como la peruana, donde una parte importante de los hogares recurre al crédito para sostener el consumo básico, cada punto adicional en costos financieros tiene impacto directo en el presupuesto familiar.

Lo que viene ahora será observar si otros bancos siguen la misma ruta y si los clientes reaccionan trasladando sus consumos hacia productos menos costosos o reduciendo el uso del crédito rotativo. En la práctica, estos cambios castigan sobre todo a quienes ya están más apretados: personas que usan avances en efectivo para emergencias, pagan el mínimo mensual o dependen de la tarjeta para cerrar el mes. Por eso este ajuste importa más allá de una simple modificación tarifaria: es otra señal de que el financiamiento cotidiano se está volviendo más caro para el ciudadano común.

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