Bucaramanga sale del top 3 de menor desempleo y sube al 8,5 %
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Bucaramanga dejó de figurar entre las ciudades con menor desempleo en Colombia tras registrar una tasa de 8,5 %, según el Dane. En el área metropolitana ya hay más de 54 mil personas sin trabajo, un giro que alerta sobre el enfriamiento del mercado laboral local.
Bucaramanga salió del grupo de las ciudades con menor desempleo en Colombia después de que la tasa de desocupación en su área metropolitana subiera a 8,5 %, de acuerdo con cifras del Dane. El dato no solo marca un retroceso frente a su desempeño reciente, sino que además confirma que hoy más de 54 mil personas están sin trabajo en la región, un volumen que golpea de frente a los hogares y al consumo local.
La información divulgada por el Dane ubica a la capital santandereana y su entorno urbano en una posición menos favorable dentro del mapa laboral del país. Aunque Bucaramanga había logrado mantenerse en el grupo de ciudades con mejores indicadores de empleo, el aumento reciente la sacó de ese top 3 y la puso en una zona más frágil, donde la recuperación ya no luce tan sólida como en meses anteriores. El cambio importa porque el desempleo no es solo una estadística: se traduce en menos ingresos, más informalidad y menor capacidad de gasto para miles de familias.
El caso también revela un problema más amplio. Cuando una ciudad que había mostrado fortaleza laboral empieza a deteriorarse, el mensaje que deja es que la creación de empleo sigue siendo débil y vulnerable a los vaivenes de la economía. En una zona metropolitana como Bucaramanga, donde la actividad comercial, de servicios y empresarial sostiene buena parte de la ocupación, cualquier frenazo se siente rápido en la calle. Para quienes buscan trabajo, la subida de la desocupación implica más competencia por vacantes y mayores barreras para entrar o reinsertarse en el mercado.
Más allá del puesto que ocupe Bucaramanga en el ranking nacional, el dato obliga a mirar con más atención qué está pasando con la calidad y la estabilidad del empleo. Si la tendencia se mantiene, la ciudad podría enfrentar no solo más desempleo, sino también una expansión de trabajos precarios o informales. Para los hogares, eso significa menos seguridad económica; para las autoridades, una señal de alerta que exige respuestas concretas y no solo celebraciones por mejoras coyunturales cuando las haya.




