Política

Cámara acelera corrección de la reforma pensional tras reparos de la Corte

Hace 1 hora

La Cámara de Representantes movió ficha para corregir los vicios señalados por la Corte Constitucional en la reforma pensional. El Congreso tiene 30 días hábiles, hasta el 29 de octubre, para subsanar nueve artículos y devolver el texto al alto tribunal.

La Cámara de Representantes creó una comisión accidental para corregir los vicios de trámite que la Corte Constitucional encontró en la reforma pensional, una decisión que pone al Congreso contra el reloj en uno de los proyectos más sensibles del gobierno de Gustavo Petro. El plazo corre sin margen de error: el Legislativo tiene 30 días hábiles, hasta el 29 de octubre, para ajustar nueve artículos y remitir de nuevo la norma al alto tribunal, que definirá si el texto puede seguir su curso o si, en la práctica, queda en suspenso su aplicación.

La conformación de esta comisión no es un simple trámite interno. En los hechos, abre la fase más delicada de una reforma que ha sido vendida por el Gobierno como una pieza central de su agenda social, pero que ha enfrentado reparos jurídicos, tensiones políticas y advertencias sobre su impacto fiscal y operativo. Según informó El Tiempo - Política, la tarea inmediata es subsanar los errores detectados por la Corte en el procedimiento legislativo, un punto crucial porque el debate ya no gira solo sobre el contenido de la reforma, sino sobre si el Congreso la tramitó correctamente. Ese matiz es decisivo: en Colombia, una ley puede tener respaldo político, pero si nace con fallas de forma, la Corte puede frenarla o devolverla al Congreso para rehacer el camino.

El fondo del asunto va mucho más allá de nueve artículos. La reforma pensional es una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno por reordenar el sistema de protección en la vejez, en un país donde millones de trabajadores envejecen sin acceso a una pensión y donde la informalidad sigue dejando por fuera a buena parte de la población ocupada. Por eso el desenlace importa tanto: de lo que haga el Congreso en estas semanas dependerá no solo el futuro jurídico de la ley, sino también la credibilidad del Ejecutivo para sacar adelante sus reformas estructurales. Si el trámite se corrige de forma convincente, la Corte podría reanudar el estudio; si no, el proyecto podría volver a quedarse atrapado entre la confrontación política y el escrutinio constitucional.

La discusión también tiene una lectura de poder. La creación de la comisión accidental muestra que el Congreso intenta ganar tiempo y evitar que la reforma se hunda por un defecto de procedimiento, pero el reloj ya empezó a correr y la presión aumenta con cada día. Para el ciudadano de a pie, especialmente para quienes están cerca de jubilarse o trabajan en condiciones precarias, el debate no es abstracto: determina si el sistema futuro promete mayor cobertura o si seguirá siendo un mecanismo que protege a pocos y excluye a muchos. En ese punto se juega no solo una reforma, sino la confianza en que el Estado pueda corregir su propia arquitectura sin desbaratar la expectativa de millones.

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