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Cataluña estudia prohibir viajar de pie en autobuses interurbanos

Hace 51 minutos
Cataluña estudia prohibir viajar de pie en autobuses interurbanos

Imagen: El País

La Generalitat de Cataluña estudia prohibir que los pasajeros viajen de pie en los autobuses interurbanos tras el accidente de Fogars, que dejó 87 heridos. La medida busca cerrar un vacío de seguridad expuesto por una caída al vacío que reveló los riesgos de los trayectos con alta ocupación.

La Generalitat de Cataluña ha abierto la puerta a prohibir que los pasajeros viajen de pie en los autobuses interurbanos después del grave accidente ocurrido en Fogars de la Selva, donde un autocar se precipitó por un terraplén y dejó 87 heridos, siete de ellos de gravedad. El siniestro ha reactivado una discusión incómoda pero urgente: hasta qué punto el transporte colectivo está priorizando la capacidad por encima de la seguridad de los viajeros.

Según informó El País, el planteamiento surge tras un accidente que puso en evidencia los riesgos de permitir desplazamientos de pie en rutas interurbanas, especialmente en trayectos donde una frenada brusca, una maniobra inesperada o una salida de vía pueden convertir a los pasajeros en los más expuestos dentro del vehículo. En este caso, la magnitud de los heridos ha empujado a las autoridades catalanas a revisar una práctica habitual en determinados servicios cuando la demanda supera los asientos disponibles.

El debate no es menor. En una región donde miles de personas dependen a diario del autobús para llegar al trabajo, estudiar o conectar municipios sin ferrocarril, cualquier cambio en la normativa tendría efectos inmediatos sobre operadores y usuarios. Pero también obligaría a replantear un equilibrio que durante años ha tolerado la saturación como parte del paisaje del transporte público. La cuestión de fondo es si el sistema debe adaptarse a la demanda o si, por el contrario, debe imponer límites más estrictos cuando la seguridad física está en juego. Tras Fogars, la respuesta parece inclinarse con más fuerza hacia lo segundo.

Lo que decida finalmente la Generalitat marcará un precedente relevante para el resto de España, donde el debate sobre la seguridad en el transporte interurbano suele aparecer después de una tragedia y no antes. El accidente de Fogars deja una lección clara: cuando un autobús sale de la carretera, la diferencia entre ir sentado o de pie puede ser la diferencia entre un susto y una lesión grave. Y esa ya no es una discusión técnica, sino una decisión política con impacto directo en la vida cotidiana de miles de pasajeros.

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