Cerrejón apunta a 20 millones de toneladas en 2027 tras años de caída operativa
Imagen: infobae colombia
Cerrejón quiere volver a producir 20 millones de toneladas de carbón en 2027, tras un año golpeado por bloqueos y atentados. La meta busca aliviar costos, recomponer ingresos y recuperar el peso económico de la mina en La Guajira.
Cerrejón puso sobre la mesa una meta ambiciosa: pasar de 17 millones de toneladas proyectadas para 2026 a 20 millones en 2027, en un intento por dejar atrás varios años de deterioro operativo y financiero. La apuesta no es menor, porque implica revertir una caída que obligó a la minera a bajar su producción desde los 20 o 21 millones de toneladas que venía moviendo hasta niveles cercanos a 16 millones el año pasado, según explicó su presidente, Edgar Alfonso, en declaraciones recogidas por Blu Radio e infobae colombia.
El directivo admitió que la compañía ha operado por debajo de la capacidad para la que fue diseñada, un escenario que golpea de frente la estructura de costos y reduce el margen para que la mina impacte con más fuerza en la economía de la región. En términos prácticos, producir menos en una operación de esta escala no solo encarece cada tonelada extraída, sino que también limita el flujo de regalías, la generación de empleo y el dinamismo de los encadenamientos productivos alrededor de La Guajira. Alfonso insistió en que 17 millones de toneladas este año sigue siendo un nivel bajo frente a la infraestructura instalada, aunque representa una recuperación frente al piso al que cayó la operación en 2025.
Detrás de esa contracción están dos factores que la compañía no ha podido controlar del todo: los bloqueos recurrentes en la línea férrea y los atentados contra su infraestructura en los últimos meses. Ambos frentes han afectado la continuidad del negocio y han obligado a Cerrejón a ajustar sus previsiones, en un contexto en el que el carbón sigue siendo una fuente central de ingresos para la zona y para el país, pese a la transición energética que avanza en Colombia. Lo que la minera busca ahora es estabilizar la operación para volver a un volumen que le permita competir con mejores márgenes y recuperar parte de la rentabilidad perdida.
Alfonso dijo ver señales más favorables con la llegada del Gobierno de Abelardo de la Espriella, al señalar que los mensajes conocidos hasta ahora generan un ambiente de mayor optimismo para el sector. Esa lectura, sin embargo, está lejos de despejar todas las dudas: Cerrejón no solo necesita una relación política menos hostil, sino condiciones de seguridad, logística y mercado que le permitan mover el mineral con regularidad. La compañía también intenta regresar al mercado de Israel, un destino comercial que ya no ofrece las mismas facilidades de antes y que, según la propia empresa, requerirá un trabajo complejo para reconstruir esos vínculos. En otras palabras, el reto no es únicamente producir más; es volver a hacer rentable una operación que ha sido golpeada por la conflictividad interna, la presión sobre el carbón y un entorno cada vez menos predecible para una de las minas más emblemáticas del país.

