Sencia revisa daños en El Campín tras conciertos de BTS

Imagen: www.colombia.com/deportes
Sencia se pronunció tras los dos conciertos de BTS en el estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, y aseguró que ahora toca revisar el estado del escenario. El primer impacto ya se siente en Santa Fe, que depende del gramado para su actividad deportiva.
Los dos conciertos de BTS en el estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, dejaron una nueva prueba para la administración del escenario y para Independiente Santa Fe, el club que juega allí como local. Sencia se pronunció después del masivo evento y puso sobre la mesa una pregunta inevitable: en qué estado quedó la cancha tras recibir a decenas de miles de asistentes y una producción de gran escala.
La preocupación no es menor. Cada vez que El Campín se transforma para recibir un espectáculo de esta magnitud, el desgaste sobre la infraestructura y, especialmente, sobre el gramado, se convierte en el asunto central. De acuerdo con la información divulgada por www.colombia.com/deportes, el pronunciamiento de Sencia llegó justo después de completarse las dos fechas del grupo surcoreano en la capital, un evento que volvió a poner al estadio en el centro de la conversación pública.
El caso importa por una razón sencilla: El Campín no es solo un escenario de conciertos, también es la casa de Santa Fe y uno de los estadios más simbólicos del país. Cuando un concierto masivo termina, lo que sigue es la evaluación técnica, la recuperación de la cancha y la presión por no afectar el calendario deportivo. Esa tensión entre negocio del entretenimiento y operación futbolera no es nueva en Bogotá, pero cada evento grande la reaviva. Para los hinchas, el impacto se mide en algo muy concreto: que el equipo pueda competir en condiciones adecuadas. Para la ciudad, se trata de sostener un escenario multipropósito sin sacrificar su principal uso deportivo.
Por ahora, el mensaje de Sencia abre paso a la revisión de daños, tiempos de recuperación y responsabilidades operativas. En la práctica, lo que ocurra con El Campín después de BTS volverá a alimentar un debate de fondo en Colombia: cómo equilibrar los conciertos de alta demanda con la preservación de estadios que siguen siendo, ante todo, la casa del fútbol local. Y en ese equilibrio, Santa Fe suele ser el primero en sentir las consecuencias.




