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Condenan a tres adultos por maltrato continuado a cuatro menores en Santiago

Hace 55 minutos
Condenan a tres adultos por maltrato continuado a cuatro menores en Santiago — SANA Prensa Independiente

La Audiencia Provincial de A Coruña condenó a tres adultos por someter durante años a cuatro menores a golpes, encierros e insultos en Santiago de Compostela. A la madre de los niños, además, se le prohibió ejercer la patria potestad durante tres años.

La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a tres personas a un año y tres meses de prisión por someter durante años a cuatro menores a violencia física y psicológica en Santiago de Compostela. Entre los penados está la madre de los niños, a quien el tribunal además le ha impuesto tres años de inhabilitación para ejercer la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento.

Según la sentencia, los hechos se extendieron desde marzo de 2015 hasta octubre de 2018 en el domicilio donde convivían los menores con su madre, un hombre y otra mujer. El fallo describe un entorno marcado por el consumo de drogas de los dos primeros y por un patrón de maltrato habitual: golpes con la mano y con objetos como un cinturón, encierros en habitaciones, castigos degradantes, insultos y una dejación constante de las necesidades básicas de los niños. El tribunal también da por acreditado que los menores eran intimidados de forma permanente y que, además, faltaban con frecuencia al colegio.

La resolución judicial se apoya sobre todo en la coincidencia y persistencia de las declaraciones de los cuatro hermanos, que la sala considera compatibles con el contexto de convivencia y desamparo en el que vivían. Ese punto es clave: en casos de violencia intrafamiliar prolongada, la prueba suele construirse no solo con indicios materiales, sino con la solidez del relato de las víctimas y su coherencia interna frente a un entorno de ocultamiento. Aun así, la sentencia también marca límites y absuelve a los acusados de los delitos sexuales, de elaboración de material pornográfico, amenazas y abandono de familia, al entender que no había prueba suficiente para sostener esas acusaciones.

Más allá de la condena, el caso vuelve a poner el foco en una realidad incómoda: cuando el maltrato ocurre dentro de casa, el principal espacio de protección puede convertirse en el de mayor riesgo. La sentencia todavía no es firme y cabe recurso ante el TSXG, pero el fallo ya deja una señal clara sobre la gravedad con la que la justicia está tratando estos episodios. Para la protección de menores, lo decisivo no es solo castigar a los responsables después del daño, sino detectar antes los entornos de desamparo que permiten que este tipo de violencia se prolongue durante años.

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