Contraloría pone bajo lupa giros por $4,4 billones en la Fiduprevisora

Imagen: infobae colombia
La Contraloría elevó a impacto nacional los giros por más de $4,4 billones detectados en la Fiduprevisora, en pagos a proveedores de salud del Fomag realizados durante el Gobierno Petro. El caso abre un nuevo frente sobre control del gasto y manejo de recursos públicos en el sistema de salud de los maestros.
La Contraloría General de la República declaró de impacto nacional los millonarios giros identificados en la Fiduprevisora, luego de revisar pagos por más de 4,4 billones de pesos a proveedores de salud del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, Fomag, y otras transacciones asociadas al manejo de esos recursos. La decisión pone bajo una lupa mayor uno de los frentes más sensibles del Gobierno Petro: la administración del dinero destinado a la salud de los maestros del país.
De acuerdo con la información divulgada por Infobae Colombia, el ente de control no solo está revisando el volumen de los desembolsos, sino también la forma en que se ejecutaron y los posibles riesgos que pudieron surgir en la cadena de pagos. En términos prácticos, la alerta fiscal apunta a una operación de enorme tamaño que involucra recursos públicos estratégicos y a un sistema que, por su propia naturaleza, ya venía arrastrando cuestionamientos por demoras, sobrecostos y fallas en la atención.
Lo relevante aquí no es únicamente la cifra, que por sí sola ya resulta escandalosa: es el contexto político y administrativo en el que aparece. El Fomag es una de las cajas más delicadas del Estado porque administra la salud y las prestaciones de cientos de miles de docentes y sus familias, un universo donde cualquier error contable o contractual termina impactando directamente en citas, tratamientos y pagos a prestadores. Que la Contraloría haya elevado el caso a impacto nacional significa que el asunto dejó de ser una revisión técnica para convertirse en una señal de riesgo sistémico, con posibles consecuencias fiscales, disciplinarias y políticas. En un Gobierno que hizo bandera de la reforma al sistema de salud, este hallazgo alimenta la discusión sobre si la promesa de transformación ha ido acompañada de controles suficientes para evitar fugas, pagos cuestionables o decisiones improvisadas.
El siguiente paso será clave: si el organismo de control encuentra irregularidades de fondo, el caso puede escalar a nuevas investigaciones y a exigencias de responsabilidad sobre funcionarios y contratistas vinculados al manejo de los recursos. Para los maestros, que dependen de ese sistema para acceder a servicios médicos oportunos, lo que está en juego no es solo una auditoría más, sino la confianza mínima en que su salud no terminó atrapada en una red de pagos multimillonarios sin suficiente vigilancia.

