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Parlamento paraguayo rechaza renuncia de Santiago Peña y abre juicio político

Hace 4 horas

El presidente paraguayo Santiago Peña quedó acorralado tras el rechazo del Parlamento a su intento de renunciar para conservar fueros como senador vitalicio. Ahora deberá enfrentar un juicio político en medio del derrumbe del banco Ueno, una crisis con millones de afectados.

El Parlamento paraguayo rechazó la renuncia del presidente Santiago Peña y con ello le cerró la puerta a la salida que buscaba para conservar fueros como senador vitalicio. La decisión lo deja expuesto a un juicio político en el Senado, en medio de una crisis que estalló por la quiebra del banco Ueno, una entidad fuertemente ligada al entorno gubernamental y que ya arrastra a millones de damnificados.

De acuerdo con la información difundida por Clarín Colombia, Peña había dimitido con la intención de blindarse políticamente y mantener la protección institucional que le habría permitido seguir vinculado al poder con inmunidad. Sin embargo, el Parlamento no avaló ese movimiento y ahora el conflicto pasa al terreno del impeachment, un escenario que suele abrir una disputa no solo jurídica sino también política, con costos directos para la estabilidad del gobierno y para la legitimidad del oficialismo.

La dimensión del caso va mucho más allá de una jugada parlamentaria. La caída del banco Ueno golpea de lleno la confianza en el sistema financiero y deja al descubierto el peso de las conexiones entre poder político y negocios privados, una combinación que en América Latina suele terminar mal para la ciudadanía. Cuando un banco colapsa, el daño no se limita a balances o accionistas: se traduce en ahorros atrapados, créditos congelados, incertidumbre para familias y empresas, y una sensación de impunidad que erosiona la credibilidad del Estado. En Paraguay, ese malestar ahora se concentra sobre el presidente y abre un frente institucional de alto riesgo.

Lo que viene en el Senado será decisivo. Si prospera el juicio político, Peña enfrentará no solo la posibilidad de perder respaldo, sino también de convertirse en el símbolo de una crisis que une colapso financiero, cálculo político y desconfianza pública. Para un país con memoria reciente de tensiones entre el Congreso y el Ejecutivo, el desenlace puede marcar el rumbo de los próximos meses y definir si la crisis se contiene o se profundiza.

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