Colombia

Cuatro coroneles saldrían del retiro y podrían ascender a general en el Ejército

Hace 1 hora

Cuatro coroneles que habían salido del servicio durante el gobierno de Gustavo Petro reaparecieron en el Decreto 1591 de 2026 como postulados para ascender a brigadier general. La decisión abre preguntas sobre los criterios de selección y el reacomodo interno en el Ejército.

Cuatro coroneles que habían salido del Ejército durante el gobierno de Gustavo Petro volvieron a aparecer en el radar de la institución: fueron incluidos en el Decreto 1591 de 2026 entre los oficiales postulados para ascender a brigadier general. Se trata de Johny Bautista, Alex Tarazona, Jairo Castillo y Leonardo Bastos, nombres que ahora quedan en el centro de una decisión que impacta directamente la línea de mando de la Fuerza Pública.

La inclusión de estos oficiales en el listado de ascensos, según informó infobae colombia, sugiere que el proceso de evaluación no solo contempla la hoja de vida reciente de los postulados, sino también la posibilidad de recomponer trayectorias que habían quedado en pausa o marcadas por salidas previas. En una institución donde los ascensos definen jerarquías, influencias y continuidad estratégica, cualquier movimiento de este tipo termina siendo leído tanto en clave administrativa como política.

El caso importa porque el Ejército no solo promociona rangos: también redefine equilibrios internos, consolida mandos y proyecta qué perfil de oficial quiere privilegiar el Gobierno en un momento de tensiones alrededor de la seguridad, el orden público y la conducción institucional. Que cuatro coroneles que habían salido bajo la actual administración vuelvan a figurar para ascenso plantea interrogantes sobre si se trata de una corrección de rumbo, una decisión técnica o una señal de reconciliación dentro de la tropa. Para los uniformados, estos nombramientos pesan en la carrera militar; para el país, pueden anticipar cómo se moverán las decisiones de mando en los próximos meses.

Más allá del trámite del decreto, el episodio deja una lectura de fondo: el Gobierno sigue moldeando la cúpula militar con decisiones que no pasan desapercibidas. En un país donde la relación entre el poder civil y la Fuerza Pública suele estar bajo escrutinio, cada ascenso termina diciendo más de lo que parece sobre confianza, disciplina y poder real dentro del Ejército.

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