Quiles gana en Misano por 21 milésimas y amplía su dominio en Moto3
Máximo Quiles se llevó el Gran Premio de San Marino de Moto3 por 21 milésimas tras una última recta agónica, pese a que David Almansa lideró casi toda la carrera. El resultado amplía el dominio del líder del Mundial y deja una nueva muestra de lo fina que está la categoría.
Máximo Quiles convirtió en victoria una carrera que durante casi todo el domingo tuvo dueño distinto: David Almansa. En el Gran Premio de San Marino de Moto3, disputado en Misano Adriático, el español lideró de principio a fin salvo en la foto final, cuando Quiles lo superó sobre la línea de meta por apenas 21 milésimas de segundo. La diferencia, mínima incluso para los estándares de la categoría, dejó una de esas llegadas que resumen por sí solas la esencia de Moto3: ritmo alto, margen cero y desenlace decidido por instantes.
Quiles no solo se llevó su octava victoria de la temporada, sino que además reforzó de forma notable su liderato en el Mundial. Según informó EFE para Infobae, el piloto de KTM suma ahora 281 puntos y le saca 107 a su perseguidor más cercano, precisamente Almansa. Detrás de esa pelea por el triunfo hubo una carrera castigada desde antes de la salida, con hasta cinco pilotos sancionados por Dirección de Carrera por rodar demasiado lento en los entrenamientos. Nicola Carraro y Hakim Danish debieron arrancar al fondo de la parrilla; Álvaro Carpe y Adrián Cruces recibieron penalizaciones de doce puestos; y Jesús Ríos tuvo que cumplir una vuelta larga. También cargaba una doble vuelta larga Marcos Uriarte por un incidente previo en Sachsenring.
La salida confirmó que el golpe de autoridad inicial iba a ser de Almansa, autor de la pole, que tomó el comando y marcó el paso con firmeza mientras el grupo de delante se iba compactando. El australiano Joel Kelso perdió terreno de inmediato y Carpe quedó fuera pronto tras una caída en sus primeros metros de remontada. Aun así, el lote puntero se mantuvo apretado con Brian Uriarte, Valentín Perrone, Quiles, Kelso, Matteo Bertelle y Rico Salmela siempre cerca del líder. Almansa intentó romper la unidad con un cambio de ritmo, pero Quiles respondió, se mantuvo en la pelea y esperó su oportunidad hasta el cierre. Ese es el gran valor de esta victoria: no fue solo velocidad, fue lectura de carrera y sangre fría en el momento decisivo.
Para el campeonato, el resultado tiene una lectura clara. Quiles no solo gana; administra una ventaja enorme sobre un rival directo que hoy parece el más consistente en ritmo puro. Para el resto de la parrilla, San Marino volvió a mostrar la crudeza de Moto3: una categoría donde una mala salida, una sanción o una maniobra a destiempo puede borrar cualquier plan. Y para el aficionado, el mensaje es aún más simple: mientras el Mundial avanza hacia su tramo decisivo, Quiles ya no solo lidera la tabla; también está empezando a imponer una autoridad psicológica difícil de discutir.




