Canarias en alerta por incendios: el calor africano dispara el riesgo en Gran Canaria y Tenerife
Canarias activó la alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria y Tenerife ante una ola de calor con aire africano y humedad muy baja. El jueves y viernes el episodio podría extenderse al resto del archipiélago, según Emergencias.
El Gobierno de Canarias declaró la alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria y Tenerife desde las 08:00 de este miércoles, en una decisión que refleja la combinación más peligrosa para el monte: calor intenso, aire seco y humedad en caída libre. La medida se activa en Gran Canaria a partir de los 400 metros de altitud, mientras que El Hierro, La Gomera y La Palma quedan en situación de prealerta, en medio de un episodio térmico que las autoridades prevén más agresivo conforme avance la semana.
De acuerdo con la Dirección General de Emergencias, el repunte de temperaturas comenzó a notarse en las islas orientales este martes y se irá extendiendo al resto del archipiélago a partir del miércoles. El plan Infoca ya fue activado como respuesta preventiva. Los modelos meteorológicos apuntan a una masa de aire cálido de origen africano que empujará las máximas hasta los 34 grados en Gran Canaria, con picos locales de 36 en zonas como las vertientes sur y oeste, Tejeda y el valle de Agaete. En Tenerife, el jueves podría marcar un nuevo ascenso y superar los 34 grados en algunas áreas. A eso se suma un factor aún más preocupante: las mínimas también subirán, con noches que no darán respiro y que podrían mantenerse entre 26 y 28 grados en Gran Canaria, y entre 24 y 26 en Tenerife.
La advertencia no es menor. En Canarias, el riesgo de incendios no depende solo del termómetro, sino de la persistencia del calor, la sequedad del ambiente y la continuidad del viento o las condiciones que facilitan la propagación del fuego. Emergencias advierte que, por encima de los 200 o 300 metros de altitud, la humedad relativa caerá por debajo del 30 %, un umbral que convierte cualquier chispa en amenaza. Por eso el escenario más delicado se espera entre jueves y viernes, cuando el episodio tenderá a generalizarse en todo el archipiélago. En términos prácticos, eso obliga a extremar precauciones en zonas rurales, senderos, áreas forestales y en cualquier actividad que pueda generar calor, humo o fricción.
Lo que está en juego no es solo la protección de la masa forestal, sino también la seguridad de poblaciones dispersas, infraestructuras y economías locales que dependen del territorio rural. En una comunidad acostumbrada a convivir con temporadas secas y episodios de calima, la alerta de este miércoles es un recordatorio de que el cambio en las condiciones atmosféricas puede acelerar el riesgo en cuestión de horas. Si la previsión se cumple, Canarias afrontará una semana en la que el fuego no solo será una posibilidad, sino una amenaza que las autoridades buscan contener antes de que se convierta en emergencia.



