Estados Unidos

Demandan a Novo Nordisk y Eli Lilly por presunta pérdida de visión ligada a Ozempic y Zepbound

Hace 22 horas

Decenas de pacientes demandaron a Novo Nordisk y Eli Lilly por presunta pérdida de visión asociada a Ozempic, Wegovy y Zepbound. Alegan que los fármacos pudieron provocar una rara neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica.

Decenas de pacientes en Estados Unidos han llevado a los tribunales a Novo Nordisk y Eli Lilly, los laboratorios detrás de Ozempic, Wegovy y Zepbound, al sostener que estos medicamentos para la diabetes y la obesidad habrían estado vinculados con una rara pérdida de visión. Las demandas apuntan a episodios compatibles con neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, un trastorno ocular poco común pero potencialmente devastador, que puede comprometer de forma súbita y permanente la vista.

Según informó infobae estados unidos, los demandantes afirman que comenzaron a presentar síntomas tras usar estos tratamientos ampliamente recetados en los últimos años, en medio del boom de los fármacos agonistas del GLP-1, que se han convertido en una de las herramientas médicas más populares para controlar el peso y la glucosa. La disputa legal no solo pone bajo presión a dos gigantes farmacéuticos, sino que también abre un nuevo frente en torno a la seguridad de medicamentos que han sido celebrados por sus resultados clínicos y su enorme impacto comercial.

El caso importa porque toca una fibra sensible: el equilibrio entre innovación médica y efectos adversos en terapias que millones de personas usan para enfermedades crónicas. En EE.UU., donde la obesidad y la diabetes afectan a una parte enorme de la población adulta, estos productos se han vendido como una respuesta eficaz a dos de los mayores problemas de salud pública del país. Pero cuando aparecen denuncias por daños severos y poco frecuentes, la conversación cambia de inmediato: ya no se trata solo de eficacia, sino de cuánto se sabe realmente sobre los riesgos, cómo se advierten y qué responsabilidades tienen las farmacéuticas cuando un efecto adverso emerge después de la comercialización masiva.

Por ahora, las acciones judiciales no equivalen a una conclusión médica definitiva, pero sí marcan un punto de inflexión en el escrutinio sobre una familia de medicamentos que ha redefinido el mercado farmacéutico global. Si los tribunales encuentran elementos suficientes para sostener estas reclamaciones, el caso podría empujar nuevas advertencias, más estudios de seguridad y mayores exigencias regulatorias. Y para los pacientes, el mensaje es claro: en tratamientos tan extendidos como Ozempic, Wegovy y Zepbound, la discusión sobre beneficios ya no puede separarse de la vigilancia sobre los posibles daños.

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