Disidentes de ‘Iván Mordisco’ exhiben control armado en una vía principal del Cauca

Imagen: infobae colombia
Un video volvió a exhibir la capacidad de presión de los disidentes de ‘Iván Mordisco’ en el Cauca: cerca de 20 hombres armados fueron vistos patrullando una vía principal y alistando un puesto de control ilegal a plena luz del día. La escena reaviva la alerta sobre el control territorial armado en una región clave del suroccidente colombiano.
La circulación de un video en el que aparecen cerca de 20 hombres armados, con fusiles y prendas militares, patrullando una vía principal del Cauca y aparentando montar un puesto de control ilegal, volvió a poner en evidencia la persistencia y el descaro operativo de los disidentes de ‘Iván Mordisco’ en una de las zonas más golpeadas por la violencia en Colombia. La escena, registrada a plena luz del día, no solo muestra capacidad de movilización armada, sino también una disputa abierta por el control de los corredores estratégicos del departamento.
Según informó infobae Colombia, el material deja ver a los hombres desplazándose con naturalidad por la carretera, en una demostración de fuerza que no parece clandestina sino territorial: la de un grupo que actúa como si tuviera derecho a vigilar, detener o imponer reglas en una vía pública. En el Cauca, este tipo de imágenes no es un hecho aislado, sino parte de una cadena de episodios que reflejan cómo los grupos armados ilegales mantienen presencia en zonas rurales y tramos viales donde el Estado sigue llegando tarde, con poca capacidad de disuasión y, muchas veces, solo después de que el riesgo ya se ha materializado.
Lo que importa aquí no es únicamente la imagen, sino lo que revela: la disputa por el territorio sigue viva y los disidentes de ‘Iván Mordisco’ continúan usando las carreteras como vitrinas de poder y como puntos de control económico, militar y simbólico. El Cauca es un corredor clave para la movilidad de armas, drogas y hombres, pero también para la vida cotidiana de miles de campesinos, transportadores y comunidades que dependen de esas rutas para trabajar, estudiar o conseguir alimentos. Cada retén ilegal, cada patrullaje armado y cada video de este tipo refuerza una verdad incómoda: en amplias zonas del departamento, la autoridad formal convive con una autoridad armada paralela.
La divulgación de estas imágenes también plantea una pregunta de fondo sobre la respuesta del Estado. No basta con condenar el hecho o anunciar operaciones puntuales: mientras los grupos armados sigan exhibiéndose con esa soltura en vías principales, el mensaje para la población será el mismo, que el control territorial sigue inclinado a favor de quienes portan fusiles. En el Cauca, eso se traduce en más temor, más restricciones para circular y más presión sobre una población civil que queda atrapada entre la violencia, la economía ilegal y la ausencia de garantías reales de seguridad.




