EEUU dice que Ucrania y Rusia quieren negociar, pero el acuerdo sigue sin fórmula

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Washington insiste en que Ucrania y Rusia siguen abiertas a una salida negociada, pero admite que el acuerdo aún no encuentra la “fórmula” política para despegar. La apuesta de Jared Kushner y Steve Witkoff llega en un momento clave, con la posibilidad de una cita Zelenski-Putin sobre la mesa.
Estados Unidos volvió a mandar una señal política en medio de la guerra en Ucrania: según Jared Kushner, tanto Kiev como Moscú estarían comprometidos con una salida negociada, aunque todavía no aparece el mecanismo capaz de destrabar el proceso. El enviado especial de la Casa Blanca sostuvo que el presidente Donald Trump, así como Steve Witkoff y él mismo, están empeñados en cerrar un acuerdo, y afirmó que, por lo que han escuchado, Volodimir Zelenski y Vladimir Putin también muestran disposición a avanzar. La declaración, hecha de manera telemática en la conferencia de Estrategia Europea de Yalta, en Kiev, busca instalar la idea de que la paz no está cerrada por falta de voluntad, sino por ausencia de una arquitectura política viable.
Kushner evitó entrar en detalles sobre el punto exacto en que se encuentran las conversaciones, pero dejó claro que el problema central no es solo sentar a las partes en una mesa, sino generar el momento político correcto para firmar algo que sobreviva a la presión militar y diplomática. Según reportó TASS, el enviado de Trump insistió en que primero hace falta una consulta más profunda con ambas partes, definir la forma final de un eventual acuerdo y luego construir el impulso necesario para que ese entendimiento no se derrumbe antes de concretarse. En otras palabras, Washington reconoce que las negociaciones no avanzarán por inercia: necesitan una correlación de fuerzas, garantías y una salida que ambas capitales puedan vender como aceptable ante sus opiniones públicas.
El mensaje no es menor porque llega después de una serie de contactos de alto nivel. Kushner y Witkoff estuvieron en Moscú el 5 de septiembre, donde fueron recibidos por Putin, y un día después se reunieron con Zelenski en Kiev. Además, el asesor ruso Yuri Ushakov reveló que Putin y Trump hablaron por teléfono el 8 de septiembre, un dato que confirma que el diálogo político sigue abierto pese al estancamiento en el frente. La gran incógnita ahora es si ese movimiento diplomático puede desembocar en el primer encuentro cara a cara entre Zelenski y Putin, posibilidad que se ha puesto sobre la mesa para la cumbre del G20 prevista en Miami los días 15 y 16 de diciembre. Sin embargo, el Kremlin ya enfrió esa expectativa al asegurar que todavía no se ha discutido si el mandatario ruso viajará a esa cita. Si algo deja claro esta secuencia es que el final de la guerra no depende solo de la voluntad declarada de las partes, sino de si Washington logra convertir contactos dispersos en un marco de negociación creíble. Y para la gente común, tanto en Ucrania como fuera de ella, eso significa una sola cosa: cada gesto diplomático importa, pero aún más importa que esta vez no se quede en promesa.



