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Congreso de Paraguay destituye a Santiago Peña y nombra a Pedro Alliana

Hace 2 horas
Congreso de Paraguay destituye a Santiago Peña y nombra a Pedro Alliana

Imagen: BBC Mundo

El Congreso de Paraguay destituyó a Santiago Peña y abrió un nuevo capítulo político marcado por el escándalo de Ueno Bank. En su lugar fue juramentado Pedro Alliana, en medio de crecientes preguntas sobre posibles responsabilidades penales del mandatario saliente.

El Congreso de Paraguay destituyó este martes a Santiago Peña y juramentó a Pedro Alliana como nuevo presidente del país, en una decisión que sacude de lleno al oficialismo y abre una etapa de fuerte incertidumbre institucional. La salida de Peña ocurre cuando ya pesaba sobre su gobierno el escándalo vinculado a Ueno Bank, un caso que ahora podría derivar en eventuales responsabilidades penales para el mandatario apartado.

La medida fue adoptada por el Poder Legislativo en una sesión de alto voltaje político que evidenció el deterioro del respaldo al presidente saliente. Con su destitución, el Congreso no solo puso fin a su administración, sino que también dejó instalado un escenario judicial y político de alto riesgo para Peña, cuya relación con el caso Ueno Bank se convirtió en el eje de las acusaciones que terminaron por hundirlo. Según informó BBC Mundo, la sucesión se formalizó de inmediato con la juramentación de Pedro Alliana, hasta ahora figura clave del oficialismo y hombre de máxima confianza en la estructura de poder paraguaya.

Lo que ocurre en Paraguay importa más allá del relevo presidencial. El caso refleja cómo un escándalo financiero puede terminar atravesando la frontera entre la política y la justicia, con efectos directos sobre la estabilidad del Estado y la credibilidad de sus instituciones. Si se abren procesos penales contra Peña, el país podría entrar en una fase de confrontación entre poderes, mientras la nueva administración intenta marcar distancia del desgaste heredado y sostener gobernabilidad. Para la ciudadanía, el episodio deja una señal inquietante: cuando la corrupción o los presuntos abusos alcanzan la cima del poder, el costo político y económico rara vez se limita al presidente caído.

En el corto plazo, el desafío de Alliana será doble: contener la crisis y demostrar que su llegada no es solo un recambio formal, sino un intento real de restaurar confianza. Pero el trasfondo seguirá ahí, con un expresidente apartado del cargo y bajo la sombra de un expediente que puede escalar mucho más allá del terreno político.

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