Política

El Congreso castiga otra vez a Vito Quiles y allana una retirada definitiva de su pase

Hace 2 horas
El Congreso castiga otra vez a Vito Quiles y allana una retirada definitiva de su pase

Imagen: El País

El Congreso español ha vuelto a castigar al agitador Vito Quiles con un mes de suspensión de su acreditación, un paso que lo deja más cerca de perderla de forma definitiva. La Cámara baja también ha sancionado a Bertrand Ndongo por interrumpir una rueda de prensa de Sumar.

El Congreso de los Diputados ha endurecido este martes su respuesta contra los comportamientos disruptivos en la Cámara y ha sancionado de nuevo a Vito Quiles con un mes de suspensión de su acreditación parlamentaria. La medida, según informó El País, acerca al comunicador a una posible retirada definitiva del pase, después de que el órgano competente considere reincidente su conducta y vea agotándose la paciencia institucional con sus interrupciones y provocaciones en el recinto legislativo.

La decisión no ha afectado solo a Quiles. La Cámara baja también ha impuesto una suspensión de un mes a Bertrand Ndongo por interrumpir una rueda de prensa de Sumar, en un episodio que vuelve a poner el foco sobre un problema que el Congreso lleva tiempo intentando contener: el uso de la acreditación periodística como plataforma para boicotear actos públicos y tensionar la actividad parlamentaria. De acuerdo con la información publicada por El País, ambas sanciones responden a comportamientos que vulneran las normas de funcionamiento interno y alteran el desarrollo normal de las comparecencias ante los medios.

Más allá del nombre propio, el caso revela un debate de fondo sobre los límites entre el derecho a informar, la libertad de prensa y la obligación de respetar unas reglas mínimas de convivencia institucional. El Congreso no solo busca castigar una conducta concreta, sino enviar un mensaje a quienes usan su acceso como arma política o espectáculo: la acreditación no es un salvoconducto para sabotear ruedas de prensa ni convertir el hemiciclo en una extensión de la confrontación en redes sociales. En un momento de alta polarización, estas sanciones también sirven para medir hasta dónde están dispuestas las instituciones democráticas a defender su funcionamiento sin parecer que restringen el trabajo periodístico.

El impacto trasciende el perímetro de la Carrera de San Jerónimo. Para la opinión pública, el episodio vuelve a abrir una conversación incómoda pero necesaria: cómo distinguir entre periodismo, activismo y hostigamiento en espacios institucionales que deberían garantizar información rigurosa y acceso ordenado. Si el Congreso termina retirando de manera definitiva la acreditación a Quiles, el caso se convertirá en un precedente relevante sobre los límites de la protesta dentro de la casa legislativa y sobre la capacidad del sistema para sancionar conductas que erosionan la credibilidad del propio trabajo informativo.

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