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La Corte frena a Trump y protege el voto por correo a 50 días de las legislativas

Hace 6 horas

La Corte de Estados Unidos frenó un intento de Donald Trump para endurecer el voto por correo, a 50 días de las legislativas de noviembre. El fallo mantiene intacto un mecanismo clave en una elección que puede definir el control del Congreso.

La Corte de Estados Unidos, de mayoría conservadora, le propinó este martes un nuevo revés a Donald Trump al rechazar cambios que el presidente buscaba imponer sobre el voto por correo, en una decisión que llega a solo 50 días de las elecciones legislativas de noviembre. El golpe no es menor: el sistema de votación por correo sigue siendo una pieza central del proceso electoral en un país donde la pandemia, la desconfianza institucional y la polarización han elevado cada trámite electoral a disputa política.

Según informó Clarín Colombia, Trump pretendía que el servicio postal entregara una lista con los votantes habilitados para recibir boletas y que, además, solo se distribuyeran esos formularios entre quienes aparecieran en esa nómina. La Corte rechazó esas modificaciones, cerrándole la puerta a una de las estrategias con las que el mandatario buscaba ajustar el mecanismo bajo el argumento de reforzar controles. En la práctica, la decisión preserva el esquema vigente y evita que, en plena recta final electoral, se introduzcan cambios que podrían haber complicado el acceso al sufragio para millones de estadounidenses.

El trasfondo del fallo es más grande que una simple discusión administrativa. El voto por correo se convirtió en uno de los campos de batalla del ciclo político estadounidense porque, para muchos electores, es la única vía segura y accesible para participar. Para Trump, en cambio, ese sistema ha sido blanco frecuente de críticas por presuntas irregularidades, aunque sin que hasta ahora se haya demostrado un fraude de magnitud que altere el resultado nacional. Que una Corte de composición conservadora le marque límites a la Casa Blanca en este terreno envía una señal clara: incluso con poder político y presión institucional, hay barreras que no se pueden mover tan fácilmente cuando el calendario electoral ya está corriendo.

Lo que viene ahora es una campaña todavía más cargada de tensión. A pocas semanas de que Estados Unidos defina el equilibrio del Congreso, la batalla por el voto no solo se libra en los centros de votación, sino también en los tribunales y en la percepción pública sobre la legitimidad del proceso. Para el ciudadano común, el efecto es directo: cada intento de modificar las reglas a última hora aumenta la incertidumbre y alimenta la sospecha sobre un sistema que ya llega desgastado a noviembre.

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