China activa alerta roja por el tifón Dolphin y evacúa a decenas de miles
China activó la alerta roja por la llegada del tifón Dolphin, que amenaza con tocar tierra entre Zhejiang y Fujian con vientos superiores a 160 km/h. Miles de evacuados, vuelos suspendidos y riesgo de inundaciones marcan una jornada crítica en el este del país.
China colocó este domingo al este del país en máxima alerta por la inminente llegada del tifón Dolphin, un sistema que avanza con fuerza hacia las provincias de Zhejiang y Fujian y que podría impactar entre la tarde de hoy y la madrugada del lunes. El fenómeno, el decimotercer tifón del año, llega con vientos de más de 160 kilómetros por hora y amenaza a una de las zonas más pobladas, industrializadas y conectadas del país, donde ya comenzaron evacuaciones masivas, cancelaciones de vuelos y restricciones preventivas en varias ciudades costeras.
De acuerdo con el Centro Meteorológico Nacional de China, Dolphin se encontraba a primera hora del domingo a unos 215 kilómetros al este de Wenzhou, en Zhejiang, y se desplazaba hacia el oeste a una velocidad de entre 20 y 25 kilómetros por hora. El organismo emitió alertas por vientos intensos en amplias zonas del este chino, con especial atención en la desembocadura del río Yangtsé, y por lluvias torrenciales en Zhejiang, Fujian, Shanghái y provincias cercanas como Jiangxi, Anhui y Jiangsu. En algunas áreas del centro y el este de Zhejiang, advirtió, las precipitaciones podrían ser “extremadamente torrenciales”, con acumulados de entre 250 y 500 milímetros, una cifra suficiente para disparar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
Las consecuencias ya se sienten en tierra firme. Según informó Xinhua, casi 99.000 personas habían sido reubicadas en Fujian hasta la tarde del sábado, mientras que en Shanghái las autoridades preparaban el traslado de unos 103.000 residentes de la franja costera, una zona ya golpeada por fuertes lluvias y vientos. La megalópolis, uno de los principales accesos a China por aire, suspendió cientos de vuelos: cerca del 60 % del total estaban cancelados hasta la noche del sábado, y para este domingo se esperaba la anulación de más de un millar. Aeropuertos de la región también sufrieron alteraciones, en una muestra de cómo un tifón no solo paraliza carreteras y puertos, sino que golpea de inmediato la logística, el comercio y la movilidad de millones de personas.
El episodio confirma una tendencia preocupante: el verano chino se ha convertido en una temporada de emergencia climática recurrente, con lluvias extremas, riadas y deslaves que ponen a prueba la infraestructura urbana y la capacidad de respuesta de las autoridades. Xu Yinglong, jefe de pronóstico del NMC, advirtió que Dolphin podría traer vientos y lluvias más intensas que el tifón Bavi, que azotó el país en julio. Para la población de Zhejiang, Fujian y Shanghái, el problema ya no es solo la llegada de un ciclón, sino la frecuencia con la que estos fenómenos están obligando a evacuar barrios enteros, suspender clases, frenar el transporte y activar refugios improvisados. En un país donde el crecimiento urbano depende de la estabilidad climática y logística, cada tifón de esta magnitud termina recordando lo vulnerable que puede ser la vida cotidiana frente a la fuerza del mar y la atmósfera.



