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Ecuador condena a Lenín Moreno por cohecho en caso ligado a obra de Sinohydro

Hace 2 horas
Ecuador condena a Lenín Moreno por cohecho en caso ligado a obra de Sinohydro

Imagen: El País

Lenín Moreno fue condenado en Ecuador por cohecho en un caso ligado al mayor proyecto hidroeléctrico del país y a la firma china Sinohydro. El fallo golpea de nuevo la imagen de uno de los expresidentes más cuestionados de la región.

La justicia ecuatoriana volvió a sacudir el tablero político del país al declarar culpable al expresidente Lenín Moreno por cohecho, en un caso relacionado con la adjudicación y tramitación del mayor proyecto hidroeléctrico de Ecuador a la empresa china Sinohydro. El fallo, que lo coloca formalmente en la lista de exmandatarios procesados por corrupción en América Latina, no solo compromete su legado: también vuelve a poner bajo sospecha la forma en que se cerraron grandes contratos públicos durante la última década.

Según informó El País, el tribunal determinó que Moreno incurrió en delitos vinculados a la agilización de gestiones y al favorecimiento de la firma china en una obra estratégica para el Estado ecuatoriano. La condena se conoce en un momento en que Ecuador sigue lidiando con una profunda crisis institucional y con una desconfianza ciudadana extendida frente a sus élites políticas. El caso tiene además una carga simbólica especial porque involucra una infraestructura clave para el abastecimiento energético del país y a una empresa extranjera que fue presentada en su momento como parte de la modernización productiva.

Más allá del nombre de Moreno, el fallo desnuda un problema estructural: la fragilidad de los controles sobre la contratación pública y la facilidad con la que decisiones de alto impacto terminan atrapadas en redes de favores, intermediación y opacidad. En un país donde la corrupción ha erosionado la credibilidad del Estado, cada sentencia de este tipo refuerza la idea de que los grandes proyectos no solo se negocian en clave técnica, sino también política y, muchas veces, al margen del interés público. Para la ciudadanía, el costo es concreto: obras más caras, instituciones más débiles y una sensación persistente de que el poder se usa para beneficiar a pocos.

La condena también tiene lectura regional. Ecuador se suma a la larga lista de países latinoamericanos donde expresidentes, exministros y altos funcionarios han terminado respondiendo ante los tribunales por sobornos ligados a megaproyectos y relaciones con contratistas extranjeros. En ese mapa, el caso Moreno no es una excepción sino parte de un patrón que sigue repitiéndose: obras millonarias, intermediarios, decisiones aceleradas y una justicia que llega tarde, pero llega. La pregunta ahora es si este fallo marcará un punto de inflexión o si quedará como otra sentencia de alto perfil en una región acostumbrada a escándalos que rara vez se traducen en reformas profundas.

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