Matías Costa gana el Premio Nacional Piedad Isla por su mirada social

Matías Costa, fotógrafo argentino radicado en Madrid, ganó el XVII Premio Nacional de Fotografía Piedad Isla 2026. El jurado destacó su trabajo sobre memoria, territorio y conflicto social, además de su aporte como docente y comisario.
El fotógrafo argentino Matías Costa fue distinguido con el XVII Premio Nacional de Fotografía Piedad Isla 2026, un reconocimiento que la Diputación de Palencia entrega cada año a trayectorias consolidadas en el oficio y que en esta edición puso el foco en su mirada sobre lo social, la memoria y el territorio. El galardón está dotado con 6.000 euros y recupera el legado de Piedad Isla, figura clave de la fotografía española nacida en Cervera de Pisuerga en 1926.
Según informó la organización, el jurado valoró especialmente la capacidad de Costa para construir relatos visuales sobre el desarraigo, el olvido y la reconstrucción, una línea de trabajo que combina fotografía, escritura y archivo. También subrayó su interés por nuevas narrativas en el espacio expositivo y en el fotolibro, dos formatos que en los últimos años han ganado peso en la fotografía contemporánea como herramientas para ir más allá de la imagen aislada y pensar el relato completo.
Costa, nacido en Buenos Aires en 1973 y afincado en Madrid, ha desarrollado una carrera que se mueve entre el periodismo, la docencia y la curaduría. Es profesor del Máster PHotoESPAÑA y docente invitado en la Universidad de Alcalá, donde dirige el curso La Olla. A lo largo de su trayectoria ha publicado libros como SOLO, Zonians, The Family Project y Photobolsillo, además de exponer en espacios de referencia como la Sala Canal de Isabel II y el Museo Reina Sofía. Su nombre se suma así a una lista de premiados en la que aparecen referentes como Cristina García Rodero, Ramón Masats, Ouka Leele, Colita, Chema Madoz, Javier Bauluz y Sofía Moro.
Más allá del premio, el reconocimiento vuelve a poner en primer plano una discusión de fondo: la fotografía como herramienta de memoria pública. En tiempos de saturación visual y consumo rápido de imágenes, el jurado ha premiado una obra que no busca solo impactar, sino dejar huella y construir contexto. Para Costa, la distinción confirma una trayectoria que ha sabido convertir la fotografía en una forma de pensamiento crítico sobre los vínculos entre identidad, territorio y pérdida.



