Estados Unidos

Trump demanda a California por presuntos votantes no ciudadanos en el padrón

Hace 3 horas
Trump demanda a California por presuntos votantes no ciudadanos en el padrón

Imagen: El País

El Gobierno de Donald Trump demandó a California para obligarlo a depurar su padrón electoral, alegando que hay 20.000 votantes no ciudadanos registrados. La respuesta desde el estado fue inmediata: su oficina electoral habla de una “emergencia” fabricada por el propio Departamento de Justicia.

La administración de Donald Trump abrió un nuevo frente legal contra California al presentar una demanda con la que busca forzar una revisión del padrón electoral estatal, bajo el argumento de que existirían unos 20.000 votantes no ciudadanos registrados. El caso no solo reaviva la batalla política en torno al voto y la integridad electoral en Estados Unidos, sino que vuelve a poner a California en el centro de la ofensiva republicana contra las reglas de registro y participación electoral.

Según informó El País, la reacción en Sacramento fue inmediata. La titular de la oficina electoral del estado sostuvo que se trata de una “emergencia” fabricada por el propio Departamento de Justicia, una respuesta que deja ver el nivel de tensión institucional que acompaña este tipo de demandas federales. California, uno de los estados con mayor peso demográfico y político del país, ha defendido durante años la solidez de sus sistemas de registro, y suele rechazar con firmeza cualquier intento de Washington por intervenir en su administración electoral.

El fondo de esta disputa va mucho más allá del dato puntual de los supuestos 20.000 casos. En Estados Unidos, el debate sobre votantes no ciudadanos ha sido usado durante años como herramienta política para alimentar sospechas sobre el sistema electoral, aunque los estudios y revisiones oficiales suelen mostrar que el problema, si existe, es marginal frente al tamaño total del padrón. Por eso, cada acusación de este tipo tiene un efecto inmediato en la conversación pública: fortalece el discurso de fraude entre las bases más duras del trumpismo y obliga a los estados demócratas a defender, una vez más, la legitimidad de sus mecanismos de inscripción.

Para California, la demanda representa también un pulso sobre soberanía administrativa. Si prospera, podría abrir la puerta a nuevas presiones federales sobre cómo se depuran los registros y cómo se verifica la elegibilidad de los votantes. Si fracasa, Trump sumará otro episodio a su estrategia de confrontación con un estado que se ha convertido en símbolo de resistencia frente a su agenda política. En cualquier caso, el mensaje es claro: la disputa por el voto sigue siendo una de las armas más eficaces en la guerra política estadounidense, y su impacto termina filtrándose hasta la confianza cotidiana de millones de electores.

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