Economía

El Ibex rompe máximos históricos tras el desplome del petróleo y el alivio geopolítico

Hace 2 horas
El Ibex rompe máximos históricos tras el desplome del petróleo y el alivio geopolítico

Imagen: El País

El Ibex 35 marcó máximos históricos mientras la caída del petróleo alivió el nerviosismo de los mercados y frenó, por ahora, el temor a un repunte inflacionario. El brent retrocedió más de 7% y volvió a situarse por debajo de los 90 dólares.

El Ibex 35 firmó una jornada histórica al alcanzar nuevos máximos, empujado por la caída abrupta del petróleo y por la percepción de que, al menos de momento, se desinfla el riesgo de una escalada inmediata entre Estados Unidos e Irán. La referencia del crudo Brent bajó más de un 7% y regresó por debajo de los 90 dólares por barril, un alivio para los mercados que venían descontando más tensión geopolítica y más presión sobre los precios.

La corrección del petróleo llegó justo cuando los inversores buscaban señales sobre el siguiente movimiento de la Reserva Federal. La pausa en las hostilidades entre Washington y Teherán redujo la tensión en los mercados energéticos y ayudó a enfriar las expectativas de inflación, un factor clave en la ecuación de la Fed. En la práctica, un petróleo más barato quita presión sobre el coste del transporte, la industria y buena parte de la cadena de consumo, lo que mejora el ánimo bursátil y da aire a los activos de riesgo. El efecto fue visible no solo en la bolsa española, sino también en el tono general de los mercados europeos.

Lo ocurrido confirma hasta qué punto la energía sigue siendo una palanca decisiva para la economía global. Cuando el petróleo sube con fuerza, el golpe no se limita a las grandes empresas: termina filtrándose en combustibles, alimentos y productos de uso diario, con impacto directo en los bolsillos de familias y negocios. Por eso la caída del Brent fue leída como una señal positiva: no resuelve los conflictos de fondo, pero sí compra tiempo y reduce el coste inmediato de la incertidumbre. También deja una lección para los bancos centrales, que siguen atentos a cualquier repunte de precios que complique el aterrizaje suave de la economía.

Aun así, el entusiasmo del mercado no debe confundirse con tranquilidad duradera. Los máximos del Ibex reflejan tanto la mejora del contexto energético como la fragilidad de una calma que depende de factores externos: la evolución de Oriente Medio, la respuesta de la Fed y la trayectoria de la inflación en las próximas semanas. En otras palabras, la bolsa celebra una tregua, no una solución. Y en un entorno así, cada dato macroeconómico y cada señal geopolítica pueden reescribir el tablero en cuestión de horas.

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